Ciclónica: Los Añejos en la majada

Nuestro intrépido equipo de añejos jugó su segundo partido del año con un equipo contra el que nunca habíamos jugado antes a pesar de ser uno de los equipos de veteranos más veteranos de Madrid; los veteranos de Majadahonda.

A la cita acudimos escasos de efectivos para nuestra numerosa habitual asistencia. Diferentes razones causaron estragos en la convocatoria: Los golpes del torneo de la semana pasada, la presencia parental obligatoria en el torneo de niños en valencia del sábado, la gripe y la escasez de puntos familiares para que los maridos se pasen una mañana de domingo; Wally, Vicente, Puma, Crespo, Pitufo, Califa, Clinton, Cejas, Batuta, Juancho, Maño, Villegas, Juanin, Asterix, Patas, Nenuco, Cruzcampo, Ozores, Villeguitas, Boy y un servidor. Además, dado el solecito mañanero acudieron algunos viejos dragones de apoyo de grada; Santi, Marcos, Jota.. y unas cuantas dragonas, la walliana , la califana y la marciana, varias con sus respectivos churumbeles. Nuestra famosa fan Carmen, la Santa, no estuvo esta vez porque según nos contó Santi, estaba ocupada escondiendo la camiseta de Santi para que no jugara. Note el lector avezado y seguidor de nuestras andanzas el gran avance que hemos dado gracias a una misteriosa comisión secreta de motes que se ha liado la manta a la cabeza y ya  no nos llamamos Fernandos ni David I, II, III y IV, ni Pedros ni Pablos…. ¡ya parecemos más un equipo!

Los veteranos de Majadahonda son tipos que saben jugar al rugby. Tipos con experiencia, sin concesiones ni florituras, duros, espartanos, saben que esto va de llevar el balón hasta la línea de fondo y lo demás es superficial. Trabajan a destajo la delantera para luego pasar a una línea pesada y rápida. No suelen tener entrenamientos sistemáticos porque se conocen  desde siempre y … ¡pa qué! Aparecieron del orden de cerca de una treintena, trufados de algunos jugadores en plenitud física actualmente militando en las ligas regionales. Arbitró Carlos Solla, conocido por la impresionante labor social de integración que impulsa. Como sabemos, para que este juego de veteranos sea divertido, exige más labor interpretativa por parte de los árbitros que en un juego normal y eso implica árbitros con reconocimiento y conocimiento de la singular situación. Los majariegos acertaron plenamente con la elección del árbitro.

Y empezamos recibiendo. El juego ordenado y parejo de nuestros delanteros paraba bien las embestidas locales. El viento a favor jugaba con nosotros y nuestro 10, Villegas, no dudó en ningún momento usar todas las técnicas a su alcance incluyendo la controvertida patada defensiva aunque eso pudiera luego ser justificación para un supuesto cuestionamiento de su integridad sexual. Los placajes y el levantar rápido, el juego básico que tratamos de entrenar, empiezan a dar resultado y en una rápida y bonita combinación de línea, nuestros tres cuartos, acertaron en llevar el balón hasta el ala Nenuco, quien recibiendo ya en 22 contraria, no tuvo más que acelerar para posar en zona de ensayo. A pesar de que nuestra delantera era más ligera y menos experimentada, pudimos contener sus embestidas y terminar el primer tiempo con ventaja.

El segundo tiempo empezó como el primero. Conseguíamos desbaratar sus avances y ellos los nuestros. Los avants eran culminación frecuente de las jugadas, como es comprensible, porque los delanteros quieren descansar en la melé con cierta frecuencia, y los tres cuartos somos comprensivos con ellos. Este descanso en la melé fue sin duda lo que buscó el medio melé de los majariegos cuando intercambió su posición con el enorme 8 en las melés de ataque una vez constataron que el 8 no se puede levantar en veteranos. Así que estábamos con estas diatribas y nos pitaron un golpe en la última jugada que no supimos cubrir hombre a hombre y se colaron por el lateral. Empate al finalizar el segundo tiempo.

El tercer tiempo empezó en el campo. El señor árbitro tomó la batuta y a nosotros, que estábamos esperando ya la cervecita refrescante, nos pilló pensando ya en otras cosas. Vicente mostró ostensiblemente su hambre y el señor árbitro le envió a las duchas para que se adelantara y que no se perdiera las migas que estaban preparando. Así que aplicamos sistemáticamente la tan manida jugada “queplaqueotroqueamimedalarisa” y, expectantes, nos colaron tres ensayos. . Fue noticia encontrar unas duchas a la temperatura adecuada ya que nuestras artríticas articulaciones agradecen de vez en cuando duchas que no sean ni demasiado frías ni demasiado calientes. Y el tercer tiempo lo culminamos un recinto abierto, seguramente antaño pastoreado y actualmente con unas instalaciones sencillas, muy preparadas para los terceros tiempos en el fondo de una vaguada cercana. Y allí, en la verdadera majada honda, pudimos degustar amplia y tranquilamente deliciosos manjares y licores delicadamente preparados para la ocasión.

Los reconocimientos mútuos se sucedieron así como las promesas de reencuentros cercanos y el sol y los efluvios adormecedores de la tarde apagaron el evento.

Dicen los que dicen que saben en el chat de añejos que hicimos un gran partido, que jugamos con pundonor, entrega y nobleza, que a falta de grandes individualidades, y la ligereza de nuestra fisonomía, nuestra dinámica de equipo y nuestros entrenamientos se están reflejando cada vez más en el campo como en esta ocasión, haciendo frente con dignidad a equipos con más experiencia, más peso y más cuajo.

Independientemente del partido que hicimos, lo que sí puedo constatar, querido lector, es que este equipo de viejos jugadores sabe aprovechar las oportunidades y disfrutar con pasión los momentos singulares que nos ofrece este gran deporte.

¡Aúpa XV!

El Ciclón del Hortal

También te puede interesar...

Tres dragonas entrenarán con la Española de 7s

¡Menudo notición ha llegado hoy a la Cueva del Dragón! Tres de las integrantes de …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *