Cuando entra en juego la raza

TASMAN BOADILLA 50 – 20 XV HORTALEZA ROJO

No sé si os habrá ocurrido a vosotros alguna vez, pero a mí en ocasiones me pasan cosas que hacen replantearme si merece la pena seguir trabajando o peleando por algo. Pues bien, ese pensamiento no está presente nunca en este equipo del XV Hortaleza Rojo, que estrenando horario vespertino en su partido programado contra Tasman Boadilla, nos han vuelto a dar una lección a todos de raza, pundonor y buen juego.

La experiencia que teníamos del partido de ida, hacía presagiar que iba a ser un partido duro y rocoso contra un buen primer equipo con “grandes, muy grandes” individualidades.

Iniciábamos el partido formando la alineación titular con Basa y Paula como pilieres, Pascu de talonador, por detrás de ellos en la melé se situaban Pagés y Rodrigo como segundas, flanqueados por Wallace y Oscar De Lucio, y completando el paquete de delantera se incorporaba el polivalente Pelayo ejerciendo en esta ocasión de 8.

Como medio de melé volvía Adri tras algunas pruebas como “talona”, Pablo al mando de la línea de tres cuartos que completaban Juan Fdez de primer centro y Minijuan que volvía como segundo, dejando las alas para Carlos Gil y Shawn, cerraba literalmente al equipo el eterno Robercop.

El partido comenzó muy igualado y apenas un par de fases se cumplían desde el Kick Off inicial cuando su tremendo número seis mancillaba por primera vez nuestra línea de ensayo junto al banderín, la patada posterior no fue acertada quedando el 5-0 campeando en el marcador.

Fruto de la igualdad comentada y tras un par de infructuosos intentos de ensayo por parte de nuestra delantera ganando metros mediante varios Pick & Go, produjeron en el rival la agrupación necesaria para que Pablo viera el hueco en la defensa rival y abriera el oval a la línea, recibiéndolo Minijuan que dando continuidad cedió a su vez a Carlos Gil para que pusiera momentáneamente las tablas en el marcador, algo efímero tras la pronta y acertada patada convertida por Pablo. 7-5 en el luminoso.

Como consecuencia de que el talonador rival no mantuviera la posición como debiera, levantándose en la melé una y otra vez sin que el árbitro advirtiera de esta circunstancia, Pascu tuvo que abandonar el campo lesionado en el cuello siendo sustituido por Ane.

Igual que pienso que este equipo es inmejorable en las ganas que le echan, no es menos cierto que en casi todos los partidos sufren momentos de desconexión (no muchos afortunadamente), y cuando estos se producen con un gran rival enfrente como ocurrió en la tarde de ayer, los efectos son desastrosos a pesar de los esfuerzos que realizan los dragones. En poco más de 10 minutos abrieron brecha en el marcador con 3 nuevos ensayos y otras tantas transformaciones para acabar la primera mitad con 26 – 7.

Comienza la segunda mitad y comienzan también su participación en el equipo Brutus, que volvía de nuevo a disfrutar junto a sus compañeros y amigos, y también Muñagorri, dando ambos un merecido descanso a Pagés y Paula.

Empezamos muy concentrados y agresivos en defensa y rápidos e incisivos en ataque, pero desgraciadamente, no siempre el trabajo bien hecho tiene su recompensa, y cuando mejor estaban nuestros dragones con varios robos de balón por parte de Juan y Robercop, nuevamente el enorme número 6 rival y un ala con poderosa zancada hicieron un agujero en nuestra defensa para marcar dos nuevos ensayos con sus correspondientes transformaciones. Lo de este grandullón del Tasman Boadilla es la personalización del yo me lo guiso y yo me lo como, una quimera intentar detenerle. El 45-7 sube al marcador.

Más cambios en el equipo, entran al partido Espinosa, Oscar García, Tommy y Lucas, quien por decisión técnica bajó a jugar con sus compañeros del equipo rojo, dejaron su hueco en el campo un muy activo Adri-Nalina, Carlos Gil, Basa y Rodrigo.

Y llegado este momento en el cual la mayoría de los equipos bajan los brazos y la sangría sigue su curso para recibir uno tras otro castigo, llega este EQUIPO DE JUGADORES DE RAZA y sobreponiéndose al adversario, al resultado, a las consignas de la banda, a las indicaciones desde la grada,  a las anotaciones de un delegado que sabe menos de rugby que ellos y sobre todo a ese otro integrante del juego que tanto se critica en otros deportes y que en el nuestro intentamos no nombrar en la medida de lo posible, aprietan los dientes y tiran de raza acompañada de buen juego para conseguir dar la vuelta a una situación que parecía imposible.

Imposible, otra palabra no contemplada en el vocabulario de los dragones. Empezamos desde este momento a meter mucha presión al rival, encerrándolo en su 22 y moviendo el balón con rapidez hasta que se produce la brecha en la defensa rival, y allí donde huele la sangre de la herida, se presenta Shawn con su endiablada velocidad para acortar el resultado. Pablo no pudo convertir la esquinada transformación y el 45-12 no se movió.

Quedaban todavía por delante 15 minutos de partido que seguro se le hicieron horas al rival, una y otra fase se repetían buscando huecos donde no los había. Lo intentamos de delantera con una gran actuación de Brutus con sus avances, también lo intentó la línea moviendo rápido el balón, pero los boadillenses o boadillanos no mostraba fisuras en su estructura.

Y cuando parecía que iba a sonar el pitido final del árbitro, ocurrió lo que debía por merecimiento ocurrir, el paquete de delantera mermó la defensa rival, Espinosa sacó rápido el balón del ruck, Pablo intentó su amago y para adentro siendo placado a 10 metros de la In Goal, llegó el apoyo para limpiar con rapidez ese nuevo ruck y el balón volvió a volar en esta ocasión hasta Minijuan, que viendo un agujero en el intervalo donde nadie lo intuía, le echó arrojo y velocidad para sortear a los rivales que le salieron al paso y plantar el melón en la huerta de Boadilla. Un merecido ensayo de todo el EQUIPO al que Pablo ponía la guinda con una nueva transformación que deja el definitivo 45 – 19 que el árbitro reflejó en el acta del partido.

Y como no podía ser de otra manera, se volvió a escuchar el famoso “Somos de Hortaleza” que con gran agrado recibía la animosa y agradecida grada hortalina, quien hoy animó al nivel del partido que ofrecían sus retoños.

Tras el esfuerzo realizado tocaba ahora disfrutar del tercer tiempo a base de bocadillos de jamón serrano y refrescos, y vuelta a casa a descansar con la satisfacción del trabajo bien hecho.

¡Enhorabuena Dragones!!

Fernando con K.

También te puede interesar...

El balance de Añija: crónica de una temporada

Si tuviese que definir esta temporada en un solo concepto creo que sería “Montaña Rusa”. …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *