Dragones Sub14: Campeonato de España EQUIPO ROJO

48 HORAS OVALADAS

CRÓNICA DEL XV HORTALEZA ROJO EN EL CAMPEONATO DE ESPAÑA 2017

A veces, cuando uno espera algo ansiosamente, quiere ver señales sobrenaturales que le alerten sobre la proximidad del evento, del estilo de “el invierno se acerca” o  el conejito blanco que alteró la paz de Alicia para sumergirla en un mundo maravilloso. Eso es lo que experimenté yo, un renegado de las nuevas tecnologías al que no le queda más remedio que utilizarlas por imperativo social, cuando me enteré del ciberataque que se expandió por todo el planeta;  era la señal que precedía a un fin de semana encantado, sin redes sociales, sin tareas, sin obligaciones; solo rugby y más rugby, aderezado con playa, música, ambiente, colorido, amigos y pequeños dragones dispuestos a brindarnos un espectáculo inolvidable.

El equipo informático del XV Rojo acudió a la cita con los mejores componentes que existen en el mercado: Ortega, Pelayo, Monchi, Lea, Muñagorri, Pololo, Adri, Pablo, Carlos, Juan, Rober, Shawn, Minijuán, Esquer, Herrero, Pachi  y Pablo Avelino que acudió a la cita pese a que una rotura de un dedo le iba a impedir disputar los partidos; Fernando, el delegado, que 15 días antes ya estaba organizándolo todo para que saliese perfecto y un improvisado entrenador, Iñaqui, con Q, que asumió la responsabilidad del puesto por la confianza ciega que tenía en los dragones rojos. Rodeando este potente software de funcionamiento del sistema, estuvieron un ejército de padres y madres pendientes de hidratar, engrasar y animar a los verdaderos protagonistas.

El sistema operativo del XV Hortaleza Rojo estaba preparado para soportar el ataque de archivos infectados procedentes de todos los confines del país: desde las lejanas e inconquistadas tierras vascas, hasta las mediterráneas de Casteldefells, pasando por las castellanas de Orcasitas.

CASTELDEFELS: 7 – XV HORTALEZA ROJO: 0

El primer ataque tuvo su origen en un virus enviado desde Castelldefels .  Grande. Todos lo vimos, era un virus muy grande que iba a poner a prueba a los archivos del XV desde el primer momento.  Lo intentaron de todas las formas posibles, sobre todo percutiendo duro de delantera, donde la diferencia en fuerza y altura era manifiesta. Pese a ello, el procesador hortalino ordenaba operaciones y el sistema respondía bien, éramos capaces de mantener la posesión del oval en los rucks y sacarlo deprisa a la línea de tres cuartos, donde nuestros veloces centros y alas conseguían adentrarse en el campo rival. Poco antes del descanso, pese a la excelente defensa, un bigardo catalán consiguió conquistar el corazón de nuestra computadora y posó el balón donde más duele. 7-0.

En la segunda parte los hortalinos consiguieron encriptar el oval y jugarlo durante los 10 minutos reglamentarios mientras los arlequinados se dedicaban únicamente a defender. No resultó efectivo el dominio y no pudimos obtener el ensayo para empatar el partido.

Pese a la derrota, los dragones salieron del campo satisfechos por el partido realizado, felicitados por los entrenadores, aplaudidos por la hinchada tricolor y con la moral intacta para el siguiente “ataque” que vendría del mismísimo Hernani, pueblo con gran tradición rugbística y equipo asentado en la División de Honor española.

HERNANI: 17 – XV HORTALEZA 5

Empezó Hernani regalándonos una placa conmemorativa del encuentro, gesto bonito para que lo imitemos el resto de equipos, y ahí se acabaron todos sus obsequios. En los primeros compases del partido intentaron alcanzar la in goal hortalina con una verticalidad y velocidad endiablada. El XV a base de parches aguantó las acometidas de los virus hernaniarras que eran peligrosos y muy fuertes. No pudimos contener todos los ataques y un hercúleo jugador nos metió tres ensayos, eso sí,  favorecido por la superioridad que su buen juego a la mano creó en el carril del ala y por la velocidad del muchachote.

Lejos de amilanarse, los dragones continuaron su juego y fue bonito ver que quien dominó el encuentro y la posesión del balón fueron los incansables dragones rojos, que pusieron el ritmo y variaron el juego, fruto del mismo, una milimétrica patada a una esquina del campo fue recepcionada por Shwan para conseguir el primer ensayo de la mañana.

Tampoco esta derrota pudo con el carácter y el corazón de este equipo de indestructibles que pelean hasta la extenuación cada balón.  Desde la grada se pierde mucho la perspectiva para saber  el estado anímico del equipo tras la derrota. Mi personaje desdoblado, Iñaqui, con Q, ha podido sentirlo y lo ha compartido conmigo para que lo muestre en la crónica. Les reúnes en un círculo y les dejas que beban y luego que hablen. Se miran entre todos con el orgullo de haberlo dado todo en el campo y esperando  a ver qué les dice el entrenador porque son incapaces de reprocharse nada a sí mismos o a sus compañeros.  El entrenador lo único que les dijo fue lo orgulloso que estaba por el partido y la forma en que se había disputado y les dio ánimos para el siguiente.

XV HORTALEZA ROJO: 19 – CAU MADRID: 0

Este partido era el de los cuartos de final de la Copa de Cobre, la cuarta en importancia del torneo de competición  tras el oro, la plata y el bronce.

Los dragones no dejaron pasar la oportunidad de obtener su primera victoria en el Torneo  y así de claro se lo dijeron al Cau, que salvo alguna acometida de sus delanteros, estuvo siempre a merced del XV.

El partido se ganó en la delantera con balones rápidos a los tres cuartos que remataron la faena de forma espectacular. El primer ensayo llegó tras un golpe favorable a 5 metros que los medios abrieron rápido y el balón llegó a Juan, que fijó bien y pasó a Shwan para que lo posara en la zona de ensayo. El segundo lo obtuvo “Vuni- Pelayo”, que salió de un ruck y encontró un hueco bajo palos. Los dos últimos, de similar y bonita factura, los consiguió MiniJuan aprovechando la ausencia de su padre, nuestro delegado Fernando, que había acudido al Hospital con Pololo y Jimena para ver el alcance de sus lesiones. En ambos se sirvieron buenos balones a los alas que Minijuan aprovechó para, sorteando rivales que les salían al paso, enterrarlos en la In Goal madrileña.  Bonito partido que nos clasificó para disputar los puestos del 1 al 4 de la copa de cobre en la mañana del domingo.

TORRELODONES: 7 – XV HORTALEZA ROJO: 0

Con el cuerpo apaleado y mal dormido nos dimos cita en los campos de Oliva la mañana del domingo. Para poner más emoción y dificultad a lo que nos esperaba contamos con la sorpresa de la indisposición de Pablo, aquejado de una repentina gastroenteritis debida al agua, que lo dejó fuera  de juego para toda la mañana. No quiero sacar conclusiones precipitadas por lo de la ingesta del agua ya que hay menores de edad, pero cuánto mejor le sientan al cuerpo los zumos de cereales enlatados. Y ya lo decía Don Quijote “ ..que el trabajo y peso de las armas no se puede llevar sin el gobierno de las tripas”. En fin, que su baja se unía  a la de Pololo que se fue a jugar con el equipo verde que andaba justito de efectivos.

Buenos mozos los de Torrelodones también, que nos obligaron a emplearnos a tope tanto en defensa como en ataque, donde nos faltó un poco de profundidad en los tres cuartos para sacar partido de nuestro dominio. El partido estuvo muy igualado y el dios del rugby no quiso esta vez que la suerte cayera de nuestro lado. Cuando faltaba poco para el final del partido, una espléndida jugada del XV a punto estuvo de convertirse en el ensayo de la victoria: tras varias fases de delantera, los medios abrieron a la línea que fue fijando y pasando el oval hasta que cuando ya solo faltaba posarlo, se nos cayó. Una pena. En la jugada siguiente, como suele pasar en el deporte, un potente torrelodonense, nos castigó por encima de nuestras posibilidades. Esta sí fue una amarga derrota para los dragones que, en el corro después del partido,  estaban enfadados, con caras  y gestos de disgusto intentando buscar culpables entre ellos. Hubo que aplicar psicología veterana para suturar las heridas e impedir que estas se infectasen produciendo una gangrena, y la mejor forma de hacerlo es provocar que  los sentimientos se exterioricen porque si no se estancan dentro y se enquistan.  Hablaron tranquilos entre ellos, unos lamentando no haber podido participar más en el juego, otros con conatos de lágrimas rabiosas por  no poder disputar la final. Puro compromiso el de estos dragones y así se lo hizo ver Iñaqui contándoles una anécdota del partido que dice mucho del corazón que tienen estos guerreros: en el descanso del mismo el entrenador tenía que hacer un cambio en la delantera porque los tres cuartos estaban justos y optó por Muñagorri, quien con lágrimas en los ojos le preguntó que qué tenía que hacer para que no le sustituyera. No había motivos para hacerlo porque se había dejado la piel en el campo, simplemente fue una rotación. Ya en el corro Iñaqui lo compartíó con el resto de jugadores y les dijo que con su trabajo y su actitud en el campo habían dignificado aún más las lágrimas de su compañero.

XV HORTALEZA: 0 – APAREJADORES BURGOS: 19

Faltaba todavía sufrir el último virus del fin de semana y tuvo que ser el de Burgos, que yo pensaba reblandecido por el calor reinante, pero no, los de la tierra del campeador lo mismo aguantan frío que calor.

Hay momentos en la vida para los que uno nace y verte de entrenador enfrentándote al equipo que te enseñó lo que es el rugby, te educó en sus valores y te permitió disfrutarlo en tus años mozos, sin duda es uno de ellos.

En una de las primeras jugadas a punto estuvimos de amargarles la mañana a los burgaleses, pero un cambio de sentido de un tres cuartos hortalino disipó la ventaja que llevábamos en el ala y se esfumó un primer ensayo que, quién sabe, hubiera podido cambiar el destino del partido.

Poco a poco, gracias a su buena condición física, Aparejadores se fue haciendo con el partido y fueron logrando los tres ensayos con los que ganaron el partido.  La derrota no empaña la entrega del equipo y vuelvo a compartir con vosotros las observaciones de mi privilegiada posición en el campo: cada una de las tres veces que nos ensayaron, corrí con el botellero bajo palos para animar a los dragones y cuando llegaba, estaban todos allí, sudorosos, con el corazón a 180 pulsaciones y  los pulmones en la boca;  solo se oía el violento respirar de unos luchadores en medio del combate. Impresiona ver a  chavales de 12 ó 13 años obcecados en seguir disputando a tope el partido, y capaces de sufrir tanto y pelear hasta la extenuación para defender su escudo.

Los burgaleses, siguiendo el ejemplo de nuestro héroe, el Cid Campeador, capaz de obligar al rey  Alfonso VI a prestar juramento en público para demostrar que no había tomado parte en la muerte de su hermano, el rey Sancho II de Castilla, somos muy de juramentos y, desde estas líneas, juro que no tengo jamones ni morcillas en la despensa de mi casa enviadas desde la meseta esteparia.

Tras el preceptivo pasillo nos hicimos una foto con los “aparejos”, conminándonos a celebrar un amistoso, bien en Madrid, bien en Burgos, lo antes posible.

Ha sido un torneo muy de charlas y, en el último corro, Chencho tuvo unas bonitas y agradecidas palabras con los dragones rojos con las que, además de felicitarles por el torneo realizado y por su forma de competir,  les recordó que en el deporte lo más importante no es ganar sino competir al mejor nivel posible y por eso se tenían que ir felices y contentos con el torneo que habían hecho, que les vendría muy bien para el próximo año.

Acabado el torneo, abandonas la algodonosa sensación de irrealidad en la que has estado inmerso y lo haces feliz, feliz porque has estado durante dos días en otra dimensión, en un mundo mágico donde tus emociones se multiplican, donde es imposible saludar a un conocido sin darte un abrazo con él, donde te sientes pequeño delante de unos preadolescentes que te dan lecciones imborrables, donde ves a adultos, padres y madres, que cuidan de todos los chavales sin importarles si son sus hijos o no, donde ves aficiones que aplauden las buenas jugadas sean del equipo que sean,  donde ves a la gente hablando unos con otros y no pendientes de las luminosas pantallas de sus móviles.   Hasta he llegado a pensar que podríamos vivir en un mundo sin ordenadores.

Aúpa XV

Iñaki, con k.

Madrid, 15 de mayo de 2017

Torneo
Fotos Ramón

 

Torneo Manolo
Fotos Manolo

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