EL PERIPLO LUSO o Cuando el Dragón Hortalino y la Cigüeña Sotorrealeña visitaron al Cuervo Lisboeta.

El pasado viernes 10 de mayo, escasamente diecisiete dragones sub 16 se embarcaron junto a otras 19 cigüeñas de Soto en esta aventura por tierras lusas. Nos esperaba, tras sortear los atascos de salida típicos de un viernes de primavera, un largo viaje que parece ser hizo que alguno más de la categoría no se atreviera a venir.

La destreza callejeando de Nico, nuestro simpático chófer, nos hizo salir más rápido de lo estimado de Madrid. Una parada para estirar las piernas durante el camino hizo que el viaje finalmente fuese muy llevadero, parando a cenar ya en Portugal. Y bajo un ambiente de aventura, comenzaban a fraguarse gratas amistades que a lo largo del viaje acabarían consolidando.

En casi un abrir y cerrar de ojos (literalmente, pues unos cuantos durmieron bien durante el viaje), nos presentamos en el albergue, muy coqueto y cercano a la playa. Poco más dio lugar a hacer. Nos esperaban a los dos equipos sendos partidos que prometían ser duros, a las 10 de la mañana del día siguiente, lo que hizo que todos se acostaran a dormir sin más demoras. La diferencia horaria hizo el descanso más llevadero.

Todos listos y pertrechados tras el desayuno, partimos hacia las instalaciones del G.D. Dereito, uno de los clubes decanos del rugby portugués. Y de hecho pudimos comprobarlo. En el interior del verde paraje del extinto volcán Monsanto, se albergaban unas instalaciones deportivas al estilo británico… Campo principal a pie del Club social, pistas de tenis, otros campos de rugby y fútbol… ¡Envidia sana!

Tras asentarnos en el campo principal, donde posteriormente jugaría su equipo absoluto el partido de liga de 1ª división, comenzamos el calentamiento para medirnos a su primer equipo sub 16. Mientras tanto, recibimos también a Manu Pascoal, criado en la cantera hortalina, jugador de nuestro primer equipo y entrenador de la cantera hasta iniciar sus estudios universitarios en su país, quien, sabiendo que estábamos en Lisboa, se nos unió y nos deleitó con su ayuda y compañía durante toda la jornada. De hecho, conocía a la mayoría por haber colaborado en sus enteramientos en alguna temporada anterior.

Aprovechamos estas líneas para agradecerle su cariño y apoyo, además de para saludar a su hermano, dragón Sub 18, y a sus padres, fervientes seguidores.

El kick off es a la misma hora para los dos partidos, Soto contra Direito B y XV Hortaleza contra Direito A, por lo que aquí solo podremos relatar lo acontecido en el partido del XV Hortaleza, pues esa coincidencia horaria nos impidió ver el partido del Soto.

Tras una primera toma de contacto vemos claro la fortaleza de nuestro oponente: la línea de tres cuartos. A pesar de dominar nosotros las fases estáticas de conquista cierto desorden en los puntos de encuentro hace que ellos utilicen su rapidez moviendo el balón para atacarnos. Por suerte, el equipo sale concentrado en defensa y son parados.

Más o menos a mitad del primer tiempo los córvidos lisboetas de Direito consiguen desordenar nuestra defensa y entrar a ensayo. Sin embargo, nuestra organización defensiva comienza a dar sus frutos. Un fallo en su ataque recogido por Oscar nos hace empatar el partido tras una larga carrera desde nuestra propia línea de 22, perseguido por dos contrarios que se esforzaban por darle alcance, cosa que casi consiguen. Desafortunadamente, fruto de esa caza y esfuerzo por evitarla, nuestro dragón se lesionó en esa misma jugada, recorriendo los últimos 10 metros a la pata coja para lograr con pundonor el ensayo, pero quedando inhabilitado para el resto del partido.

Bikas inicia su andadura tras su reciente lesión, pero esta vez jugando de ala. Aun así, con cambios de posiciones en la línea de tres cuartos, nuestra defensa es impecable, siguiendo algo atascados en ataque por el timing de las jugadas que no llegan a cuajar.

En el descanso, con solo 15 dragones restantes, se les pide orden y comunicación para que el desgaste no sea excesivo. Y así se hizo. Ellos nos paraban en nuestros ataques en profundidad y nosotros los parábamos en su juego desplegado. Cada pequeño fallo suponía un ensayo. De hecho, con el tiempo terminado estábamos empatados. El rendimiento de su movimiento de balón era compensado con nuestros contraataques por nuestra presión.

Finalmente, con el tiempo concluido, una controvertida jugada con algún balón adelantado terminó en ensayo de Dereito, cuestión que no hizo decaer el pundonor y la moral con la que se había jugado.

Desde luego, este ha sido uno de los mejores partidos de la temporada y que siempre se consiguen cuando hay comunión entre los jugadores en el campo. En realidad, es tan sencillo de conseguir que sorprende que no ocurra más a menudo. Solo necesitan creer en ellos mismos y en sus compañeros. En cuanto lo hacen, todo funciona pues tienen muchísima más calidad dentro de ellos que la que suelen exhibir por no aplicarse esa pequeña receta. Esperemos que esta nueva muestra de ello les ayude a identificarlo y a volver a aplicarlo en sus futuros partidos como equipo.

Aunque también perdieron su partido, nuestros camaradas cigüeñiles de Soto también debieron de jugar un partido muy serio y disputado, por lo que nos han contado sus entrenadores.

Tras la ducha nuestros amigos lusos nos deleitaron con un buen tercer tiempo que consistía en una pantagruélica barbacoa que no hacía más que escupir pepitos de carne hasta la extenuación, todo bien regado de refrescos y zumos para los chicos y cervezas bien frías para sus mayores, así como de cantidades ingentes de patatas fritas, tartas, etc. Desde luego, dragones, cigüeñas y cuervos parecen compartir los mismos gustos alimenticios. La verdad, fue todo un lujo de acogida por parte de Direito, al que le agradecemos su hospitalidad de todo corazón.

Tras el preceptivo intercambio de obsequios y agradecimientos, les emplazamos al Direito a que nos devuelvan la visita algún día, pues sería un honor recibirles de vuelta en nuestros respectivos clubs.

Por otro lado, las relaciones con nuestros amigos y amigas de Soto seguían profundizando, haciendo del hermanamiento un gran éxito al final de toda la experiencia.

Terminados ya en Monsanto, disfrutamos de un tiempo de paseo en Belem, donde el staff pudo disfrutar de los famosos pasteis de nata tomando tranquilamente un café junto a la Catedral, el monumento a los descubridores y con la Torre de Belem a la vista mientras los chicos se dieron un paseo por la zona e hicieron pequeñas compras de souvenirs varios.

Y teniendo el sol atlántico castigándonos a lo alto, de Belem nos desplazamos de vuelta al albergue, nos enfundamos el bañador y marchamos en procesión a la playa, lugar idóneo para seguir divirtiéndonos con nuestra pasión común: el rugby, pero esta vez en su formato más playero, así como de bañarnos en unas frías, pero divertidas aguas con cantidad de olas que hicieron las delicias de todos.

Después del ocio y el descanso, cenamos y muchos cumplieron con las obligaciones propias de la época escolar en la sala de estudio habilitada a tal efecto. En estas fechas hay que aprovechar cada momento libre para forjarnos también como personas, en esta ocasión entrenando la mente en lugar del cuerpo para así enfrentarse a los académicos partidos en formato de examen que muchos tenían que disputar a la vuelta.

Y no habiendo tiempo para mucho más, realizamos unos divertidos juegos en común para posteriormente marchar a las habitaciones. Ahí se dieron muchas y largas tertulias entre ellos, siempre dentro del respeto al resto de huéspedes, cuestión que desde el staff, tanto del Soto como nuestro, agradecimos que cumplieran razonablemente bien.

A la mañana siguiente el viaje de vuelta se produce bajo la misma tónica. Las amistades se estrechan… y finalmente las escenas de despedida son entrañables. En general hubo muy buen comportamiento, un muy buen ambiente y todos quedaron con el deseo repetir la experiencia.

Como se puede ver, se han forjado unos lazos de amistad muy grandes entre los dos clubs, Soto y XV Hortaleza y que estamos seguros que perduraran en el tiempo, pues de esto se trata este deporte precisamente, de encontrar buenos amigos aunque sea bajo multitud de camisetas diferentes.

Ante todo agradecer al Grupo Desportivo Direito por acogernos en su campo. Un honor y un placer jugar contra rivales tan auténticamente rugbiers como han demostrado ser. Os esperamos para una revancha madrileña algún día, que esperamos sea cercano. ¡Muito Obrigados!

También gracias a todos los que habéis participado en esta aventura, tanto jugadores como las familias del XV Hortaleza, porque el resultado hace que todo el esfuerzo que supone un viaje así, merezca la pena con creces.

Y por supuesto, también muchísimas gracias a nuestros tan queridos amigos de Soto, pues un viaje de este tipo sin vuestra participación se hubiera quedado en un mero sueño. Ha sido un placer que espero podamos repetir.

¡AUPA XV! ¡Esto sí que es Rugby!

Luis Romero y Carlos Soler

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