LOS “FABADA-LOSOS” DRAGON BOYS

XV HORTALEZA ROJO 37 – SOTO DEL REAL RUGBY CLUB 19

Cuando te toca partido contra Soto sabes que ese día es un día de rugby con mayúsculas porque es un club que pone todos los valores del rugby sobre el campo, da igual que jueguen los jabatos o las viejas leyendas sotorrealeñas, que siguen dándose sus últimos barrigazos con el nombre de Sotosaurios: desplazan a una hinchada numerosa, alegre y respetuosa; los jugadores son muy correctos en el campo respetando a árbitro y equipo rival; cuerpo técnico que da ejemplo en la dirección de juego y en la relación con el otro equipo.

A sabiendas de quién era nuestro invitado de hoy, Dani, el padre de “Wallace”, y Fran, el padre de Fran, han preparado un tercer tiempo digno del mejor equipo de veteranos: una contundente fabada que ha hecho las delicias de jugadores y, sobre todo, de sus padres y madres.  He sido testigo, nada más llegar al campo, de los preparativos, en los que no ha faltado la inestimable colaboración de otros ascendientes de los dragones, cuyos nombres no relato por si se me olvida alguno. Gracias por el homenaje.

La verdad es que hoy la expectación pre-partido era grande debido no sólo al olorcillo que salía del almacén, sino también por la llegada de “Mini Juan” y su escayola, a rebosar de firmas de chicas que, con corazón incluido, deseaban al bravo jugador una pronta recuperación.  A todo ello, se sumaba que el equipo negro se medía a Liceo a esa hora y la grada estaba repleta de fans que, dirigidos por Avelino y su vozarrón, creaban una atmósfera ovalada como pocas veces he visto por la Cueva del Dragón.

El equipo negro, que se impuso a Liceo en un gran partido, quiso unirse a los ánimos y buenos deseos e hizo un cariñoso pasillo, desde el vestuario al campo, al equipo rojo y, tan motivados salían los dragones rojos, que Pablo sufrió un percance en las escaleras que casi lo deja fuera del partido sin pisar el campo.

Voló el kick-off de Soto y Jimena lo embolsó con mucha seguridad, lo que nos dio pie a empezar a jugar, pero las cigüeñas de Soto nos presionaron muy bien y no conseguimos salir de nuestro campo. Todavía andaba la  grada despistada con saludos cuando un balón, que parecía un meteorito, impactó con el refresco que el gran Avelino sujetaba en una mano, quedando el envase listo para el reciclaje y el contenido derramado en el suelo; eso sí, el bravo pilier, temido en todos los campos en las décadas de los 70, 80 y 90, permaneció inmóvil mientras el resto buscábamos refugio; muy digna su actitud.

A base de patadas conseguimos meter a Soto en su 22 y allí, con una buena presión, provocamos  avants y golpes de las cigüeñas, que aprovechamos para coger distancia en el marcador con dos ensayos: primero fue Shawn quien aprovechó la ventaja numérica en el ala tras una buena combinación de los centros; y, después fue Pablo sacando eléctricamente un golpe de castigo. 10-0.  Patadas muy esquinadas que Pablo no consiguió transformar.

Acortó distancias Soto con una preciosa jugada en la que el medio de melé jugó el oval para sus delanteros engañando a nuestros terceras y apertura. Conseguimos parar el avance, pero los ciclópeos delanteros sotorrealenses, a base de pick and go, posaron el balón en nuestra zona de ensayo. 10-7

Pero el juego era nuestro y, antes del descanso, Rober, nuestro salvavidas, recuperó una patada defensiva de Soto entre tres contrarios y se los llevó colgando hasta la línea de ensayo.  No hay plato de fabada que compense la entrega de nuestro zaguero: 15-7. Amplió la distancia Pablo, con una jugada calcada a la de su primer ensayo: saque rápido, pilla a la defensa descolocada y entra hasta la cocina: 22-7.

Con el tiempo casi cumplido, Soto consiguió otro ensayo con su delantera que les acercaba en el marcador: 22-14.

Con el tiempo ya cumplido, Pablo aprovechó un golpe de castigo centrado a unos 25 metros para poner el definitivo 25-14 con el que se llegó al descanso.

La segunda parte empezó con Soto a por todas, cada vez que había un placaje se llevaban el oval y lo movían con mucho criterio, sólo éramos capaces de pararlos con golpes de castigo que el árbitro señalaba con acierto.  Fueron momentos duros por la falta de concentración de los dragones, ya que muchos de los golpes eran por no respetar los 10 metros y eso no puede pasar porque se regalan muchos metros, hay que recolocarse rápido para evitarlo.  Pese a ello, Soto únicamente consiguió un ensayo con su delantera: 25-19.

No obstante, vimos los peores 15 minutos de  los dragones en lo que va de temporada, empezaron a fallar los apoyos en los rucks, llegábamos tarde, y el balón no fluía como otras veces por los tres cuartos, imprecisos y planos en muchas ocasiones. Menos mal que el equipo tiene mucha raza y en defensa cumplió bien, placando rotundamente.

En dos jugadas casi calcadas, el XV consiguió que la grada hortalina respirara tranquila: dos salidas de melé, balón a la línea donde Fran, hoy de segundo centro, intentó romper pero fue placado, ruck rápido y balón abierto al abrelatas Rober, que consiguió los dos ensayos de la tranquilidad. 37 – 19.  Gran partido de Fran que hoy ha avanzado un montón de metros entre los nidos de las cigüeñas.

Con el pitido final, ambos equipos se felicitaron en el pasillo y recibieron una calurosa ovación de toda la grada. El “Somos de Hortaleza” resonaba por el Hortal cuando Nacho se marchaba a Alcorcón a por la familia, que presenciaba la gran victoria de los sub 14 hortalinos donde Julia ejerce de  zaguera. Entrega absoluta de esta familia y de otras muchas que, sábado tras sábado, recorren la geografía madrileña para llevar a los dragones a disputar partidos haga frío o haga calor. La salud de la cantera corre por cuenta de las abnegadas familias, que hacen girar sus fines de semana en torno al rugby.

Formaron la convocatoria del XV: “Pachi”, “Vuni-Pelayo”, Javi, Pagés, Herrero, Jimena, Juan Fernández, “Wallace”, “Adri-Nalina”, Pablo, Dani Wentworth, Fran, Shawn, Carlos Gil, Rober, Carlos Basagoiti, Muñagorri, Juan Espinosa, Diego González de Lara, y Óscar García.  Kiko y Luis formaron el equipo técnico, Fernando volvió a sus quehaceres burocráticos y Roberto se trajo su máquina de fotos y pronto disfrutaremos de su reportaje,-a ver si me sacas más delgado-.

Rozando el final del partido, Marta mi hija adolescente, se acercó a mí diciéndome con ojos de asombro: ”Oye, papá, ese que está al lado de Sylvia, la madre de Shawn, se parece mucho a Álvaro, uno de Auryn”. Ante el poco caso que la hice, recurrió al amparo de las madres, que se acercaron y confirmaron la identidad del prometedor cantante, que se convirtió en la estrella rutilante del tercer tiempo, haciéndose fotos con los chicos y chicas y compartiendo un agradable rato de conversación con todo el mundo que se acercó a él.  Nos ha dicho que le ha encantado el rugby y que volverá a vernos en el futuro. Un tío majo de verdad al que le deseamos muchísima mierda, como dicen en su gremio, para sus proyectos profesionales. Acudiremos a sus conciertos.

Del tercer tiempo decir que fue inmejorable, las alubias estuvieron a la altura del partidazo y dejaron nuestros estómagos satisfechos.  Gran iniciativa de Dani y Fran que se esmeraron en la preparación y nos sirvieron la fabada con una simpatía y un humor que ni el mismísimo Karlos Arguiñano superaría. Gracias amigos. De sus efectos secundarios no nos librará ni el recuerdo de una mañana de rugby con mayúsculas.

¡Aúpa XV!

Iñaki, con k

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