ROMANCE BAJO EL SOL

COLMENAR: 40  – XV HORTALEZA ROJO: 26

Uno de los placeres de mis fines de semana es ver el típico Telefilme de Antena 3 del sábado por la tarde que me permite sestear sin perderme el argumento. Por primera vez el horario del partido de nuestros chicos coincidía con ese momento único del fin de semana sin posibilidad de elegir: tocaba rendir visita a los colmenareños a las 4 de la tarde.  

La jornada nos deparaba más novedades, muy acordes con las fechas del calendario, como la vestimenta de los dragones, que hoy abandonaron el negro riguroso por el resplandeciente blanco impoluto que tomaron prestado del club. Todo un poema la cara de Rober padre, nuestro fotógrafo, cuando vio a Rober hijo vestido del inmaculado color saliendo por el pasillo que hicimos los hortalinos desde el vestuario al campo; “daros cuenta de que el casco es rojo “–nos dijo un tanto aliviado. La última primicia de la jornada fue ver calentar a Óscar de Lucio sin camiseta, a pecho descubierto; al parecer a la criatura le rozaba su camiseta en la axila y decidió que bastantes preocupaciones iba a tener en la activación como para estar pendiente de cosa tan vana.  Menos mal que para el partido Carlos Gil le dejó la suya y pudimos ver al bravo tercera correctamente uniformado.

Con un solecito muy agradable y un gran ambiente en la grada del remozado campo, vimos subir el oval y al XV de Hortaleza metido en el partido desde la recepción.  Salvo unos pequeños problemas en los primeros rucks, los dragones se aplicaron mucho en delantera y consiguieron la posesión del oval y, cuando la posesión es tuya, todo es más fácil.  Se jugaba alternando percusiones de delantera y llevando el balón a los tres cuartos que, gracias a los buenos pases, buena colocación y buenas manos, protagonizaron espectaculares carreras. Muy destacable el dominio de nuestros chicos en las touches, que prácticamente ganaron todas con claridad.  Todo iba como en los telefilmes: momentos de felicidad y alegría pero pese al buen y vistoso juego el ensayo tardó en llegar por la buena defensa de Colmenar. Tuvo que ser tras un asedio de los dragones en la 22 colmenareña, con sucesivos golpes de castigo, que jugaron de todas las formas posibles, hasta que en el último, sacaron rápido, le llegó el oval a “Rober-cop” quien con él en las manos y oliendo el aroma de la zona de ensayo, se fue derechito hacia ella de forma imparable. No pudo transformar Pablo.  0-5.

Tras el primer ensayo, la trama del telefilme nos dio el primer susto con un maul muy bien llevado por Colmenar que los bravos delanteros hortalinos no sólo pararon sino que recuperaron el balón y contraatacaron hasta llegar al campo rival.  Enorme el esfuerzo de nuestros 8 delanteros que, batallando contra tipos mucho más fuertes y pesados que ellos, consiguieron mantenerlos a raya durante todo el partido. Poco después de esta jugada y tras sucesivos rucks bien protegidos, el oval salió a los tres cuartos y fue Blázquez el que rompió la línea de forma contundente y posó la almendra en la In goal colmenareña.  Transformó Pablo para poner el marcador en 0-12 a 3 minutos del descanso.

Demasiado bonito para el guionista del partido que decidió dar un giro a la película y dar protagonismo a “los malotes”. Justo antes de acabar el primer tiempo, los delanteros de Colmenar se pusieron a percutir duro a ras del ruck y consiguieron llegar hasta nuestra 22 y allí abrieron el balón a los tres cuartos para conseguir su primer ensayo, que no transformaron: 5-12 y a descansar.

En el ecuador de la película, ésta siempre se suele complicar y las cosas se tuercen de manera  tal que a los espectadores nos parecen insalvables. Los inoportunos y pesados anuncios no nos sentaron bien y  al empezar la segunda parte, con el sol alineado con los intereses colmenareños, fallamos en la recepción del kick off y dimos inicio a un hundimiento momentáneo que nos costó ni más ni menos que 3 ensayos en 10 minutos: 26-12.

Con todo cuesta arriba costaba creer que la película tuviera un final feliz; las caras en la grada hortalina eran de circunstancias haciéndonos a la idea de lo que los largos 20 minutos de partido nos iban a deparar. Pero los dragones son de otra pasta, seres vivos curtidos en mil batallas por su supervivencia, que forman un equipo en el que unos se preocupan por los otros, en el que siempre hay una palabra de aliento para el compañero que falla, un ánimo para meter una marcha más al partido y una mirada al compañero para que sepa que puede contar contigo.  Con ese espíritu guerrero reiniciaron el juego y nos ofrecieron “la fantasmada” de la película: remontar el resultado hasta empatar a 26. ¿Cómo?, pues ya sabéis, con la delantera sufriendo mucho en cada jugada pero sujetando en corto a los delanteros negros, incapaces de robar el oval en los puntos de encuentro. Con la posesión de nuestro lado, el resto era esperar a que llegaran los huecos por el campo y aprovecharlos, así lo hizo Shawn en una jugada espectacular: apertura a los centros, ruck rápido y balón al zaguero que entró como un estilete hasta ensayar.  Gran progresión de nuestro espigado jugador en el siempre complicado puesto de zaguero. El otro ensayo fue tras una melé a 5 metros que Pablo recibió, hizo una cruz falsa con Dani y se coló. Con las dos transformaciones, empate a 26 a 8 minutos del final.

Aquí era cuando yo me tenía que despertar de la siesta y ver el final del telefilm acabando como debe acabarse, con final feliz.  Pero no. Ya sabéis la manía que tienen los directores de esta clase de películas con alargar el metraje de las mismas añadiendo escenas innecesarias que lo único que producen es el bostezo del espectador y la ácida crítica de los cinéfilos.

Con el agotamiento reflejado en los cuerpos de los dragones por el encomiable esfuerzo realizado, nos tocó presenciar dos innecesarias escenas en las que Colmenar consiguió dos ensayos más.  40-26. The End.

Pese a ellas, la película me encantó.  Los dragones, después del mal día con Alcobendas, han vuelto para quedarse. Fueron un equipo luchador y guerrero, que no bajó nunca los brazos, que dio batalla a 15 mocetones que los superaban en condición física; fueron el equipo que puso el juego en el partido, la técnica, la estrategia, las individualidades; fueron el equipo que borró de la crónica del partido de Alcobendas la falta de colocación, la pasividad en los rucks, la falta de ganas de jugar y de sufrir.  Hoy han jugado un buen rugby y han dado una imagen memorable, de esas que hay que guardar para cuando seas viejo.

Es domingo por la tarde y, mientras “echan” en la tele “Romance bajo el Sol”, concluyo esta crónica brindando por los finales felices, esos que nos han brindado y seguirán haciéndolo nuestros dragones y que no necesariamente tienen que acabar en victoria.

Formaron parte de la convocatoria:“Pachi”, Pascual, Basagoiti, Rodri, Wallace, Juan Fernández, Óscar de Lucio,“Vuni-Pelayo”, “Adri-Nalina”, Pablo, Dani Wentworth,  Rober, Tommy, Blázquez, Shawn, Olivia, Juan Espinosa, Óscar García, Pablo César, Pagés, Carlos Gil y Muñagorri. Se acerca la reaparición de Minijuan que hizo de linier y también estuvo Diego González de Lara.  Luis formo él solito el equipo técnico y Fernando siguió con sus quehaceres burocráticos.

¡Aúpa XV!

Iñaki, con k

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