Una tarde cerca del cielo

Sotosaurios 3- Añejos 1

 

Los Sotosaurios se habían conjurado una vez más para derrotar a los Añejos. Tocaron las trompetas más poderosas de la sierra llamando a filas a todo tipo de saurópodo disponible en un día que no se jugaba liga y aparecieron todo tipo de bichos vivientes: algunos fuertes y grandes, otros rápidos y rocosos, algunos que jugaban la liga, otros que la habían jugado, compañeros del Moralzarzal de nuestro Mario Bombero… incluso nuestros habituales Crespo y Dani Villegas prefirieron esta ocasión la convocatoria de la sierra.

Por nuestro lado, 21 dragones semiútiles: Mito, Santi, Batuta, Joseba, Marcos, Marabunta, Jerome, Fernando, Vicente, Caturla, Avatar, Dani sin Mote, Urogallo, Camilo, Rafa, JJ, Juan, Puma, Dani, Damien y un servidor. Además, Mantilla quiso ayudar y se apuntó a jugar con nosotros medio tiempo, un poco escasos de efectivos, pero suficientes para plantar cara y jugar muchos minutos. En nuestra contra, tuvimos que aceptar de nuevo que Porras pitara y que Astérix lidiara con los cambios desde la banda. Y a favor, la presencia del propio Astérix, de David y de Julien y sus fotos, junto con la otra familia de Marabunta y alguna dragona más que no tuve ocasión de saludar. A quien si tuve la suerte de saludar es a la Santa, la mujer de Santi, que se está convirtiendo con el tiempo en una de los mejores fanes de las intrépidas aventuras de este equipo, porque seguro que lo que es ver a su marido jugar, no es lo que la trae por estos lares.

Puma entró en calor ya desde el antes del calentamiento con un par de lingotazos del licor de ciruelas que trajo Jerome junto con un extrañísimo jugo Bisspas de Namibia de “Equstracto de pétal resi derom de bro acelgas” según explicó con precisión Jerome con su habitual pasión. Agradeciendo a Jerome el detalle de los licores, estamos expectantes ante la eventual crónica que próximamente le toca hacer, según el turno de cronistas de los Añejos al que voluntariamente se ha apuntado.

Si bien el calentamiento liderado por el Urogallo estuvo bastante bien, sobre todo porque hacía casi calorcito en la sierra a las 4 de la tarde y los licores de Jerome habían hecho su trabajo, en el momento de la ignición, ahí atragantamos un poco el motor porque después de la charla motivación y consignas estratégicas, juntamos las manos en piña y cada uno a su tiempo dijo una cosa distinta; XV!! o Hortaleza!! o 1,2,3,…!  Solventada la situación, nos pusimos en disposición. Y tuvimos que esperar unos minutos para que los Sotobarbarisaurios se aclarasen un poco

Su delantera pesaba más que la nuestra y aunque la nuestra contestaba con energía, no íbamos tanto a los pies a pararles sobre todo porque a nuestra edad nos cuesta levantarnos y si vamos a acabar levantados, ¿para qué placar bajo? Les parábamos delante y teníamos muy pocas posesiones porque todas las touches las absorbían los brazos de su enorme segunda que engullía el balón como si entrara en las fauces del cancerbero. Fruto de este dominio de Rojo, Rojo, y Rojo, a trompicones, Dani Villegas pudo posar detrás de una línea roja apenas perceptible que se intuía entre el galimatías de líneas de los deportes que en ese campo se juegan.

Porras, a su aire, pitaba más repartiendo justicia salomónica y didáctica que los lances del encuentro, pero a estas alturas, nadie va a cuestionar su auctoritas. Aunque pitase silbo canario, le haríamos todos caso solo con seguir su gesto y mirar su sonriente bonhomía.

Lo cierto es que el ensayo nos hizo poner un poco más de nosotros y en uno de los escasos lances que la correosa línea contraria no pudo parar a nuestros poderosos correcaminos Camilo y Urogallo, el primero posó el balón en la zona de ensayo finalizando el primer tiempo en un disputado 1-1.

La segunda parte los sotosaurios hicieron una puesta en escena diferente. Su delantera perdió un poco de kilos, no así su pegada y se engranaron tres o cuatro líneas experimentados. Por nuestro lado, refrescamos un poco lo que pudimos y dimos entrada a Joseba, quien dio el pase del partido. En un momento en que estábamos presionados delante, lanzó hacia línea una extraña variante de alehoop hacia el cielo, que le cayó en la vertical de Rafa, quien resignadamente tuvo que cogerlo en salto, a la vez que dos duros sotosaurios le saludaban efusivamente. Sus costillas hoy siguen agradeciéndoles el pasional saludo. Y a pesar de que pudimos contenerles delante, su línea, en una cruz que aprendieron cuando de juveniles jugaban el Alcobendas, rompieron nuestra línea defensiva. Solo nos quedaba arriesgar. Los dragones caeríamos con hombría y en una jugada pensada demasiado complicada, un servidor marró el pase que interceptó de nuevo su rocosa línea para poner el definitivo 3 a 1.

Para finalizar el espectáculo y que todos pudiéramos jugar un poco más, decidimos organizar un último tiempo mezclados, y acabamos de darlo todo haciendo un rugby más vistoso y exigente, del cual el indestructible Crespo salió con un chichón y sin lentilla. Porras tuvo que pitar fin del partido interrumpidos por por los equipos juveniles de fútbol que no comprendían la pasión de esos papás e incluso abuelos que se desparramaban por “su” campo.

Han conseguido los Sotosaurios un local en las propias instalaciones donde nos juntamos para el ágape que siempre nos preparan con tanto cariño. Y se les veía felices tomando el guiso de todo que había preparado su capitán; garbanzos, panceta, chorizo, morcilla, legumbres varias, trozos de oreja, …y posiblemente todo aquello que había acudido a su sonora convocatoria y no había dado la talla, estaba también ahí mezclado en una gran perola caliente y de la que nos servíamos a granel. Un servidor pudo comprobar el regocijo en los ojos de Crespo al observar aquellos enormes perolos y el gran número de barras de pan para mojar. Dicen que hubo también jamón ibérico cortado ‘in situ’. Pero obviamente, debió durar lo que dura un solomillo bien hecho ante una jauría de perros.

Y al calorcillo de la estufa de pellets, nos reconfortamos y reencontramos con anécdotas y chanzas con nuestros queridos amigos a quien les ha supuesto una liberación el desenlace del partido y que ya en el EA EA!… no sufrirán tanto en la última estrofa cuando saludamos al contrario de forma un tanto chulesca. No sin cierta sorna y con el doble o triple significado que implica, nos enviaron de vuelta un WhatsApp agradeciéndole a Porras su esfuerzo, porque sin él, nada de lo acontecido hubiera sido posible.

Es un placer ver como a nuestro alrededor el rugby crece con fuerza; hacer de testigo de cómo el poder de los Sotosaurios se hace más fuerte y como nosotros, con un equipo apañadito en el que siempre tenemos gente nueva que metemos en la rueda, somos capaces de dejarnos la piel en el campo. Y mientras unos creen que el sábado a las 16:00 comenzaba el camino de España hacia las estrellas en el central, contra Namibia, nosotros pudimos pasar una tarde estupenda con nuestros amigos los Sotosaurios, ya cerca del cielo. ¡Gracias chicos!

¡Aúpa XV!

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