Ciclónica: Detalles de calidad… Añejos-Old VRAC, 19 de Marzo 2016

Con los años uno se da cuenta que cuando se habla de padre, en una familia, el PADRE, el que cuenta, es el padre de la mujer. Por ese motivo, el día del padre las mujeres estaban celebrando el día con sus padres y pudimos escaparnos numerosos viejos dragones comehígados a la cita que entre Gonzalo, nuestro quesito adoptado, y Villegas nos habían preparado. Ni mas ni menos contra los Old VRACS, Quesos Entrepinares cuyo primer equipo lidera hoy en día el rugby español.

A la cita acudimos Ricardo, Rafa, Caturla, Elías, 3litros, Papi, Ayerdi, Villegas, Begines, Fernando, Lailo, Wally, Julien, Paco, Quique, Kike, Damien, Porras, Asterix, Juampa, Fabio, Pipo, Javi, Peti, Vitoria, Eric, Sergio del CAU, Miliko y un servidor. La grada estaba bien, con algunas añejas, mujeres de dragón con pocas horas de vuelo, y con suficiente pasión primeriza como para asistir al dantesco espectáculo. También acudió la todoterreno Noelia arrastrada por Ciccio y después de sufrir una granizada a la intemperie en el torneo de pequeños previo. También apareció Javi 10, algún que otro curioso, un nutrido grupo de seis o siete alegres VRACianas con algún churumbel y como regalo sorpresa especial para un servidor, acudieron mis tres ciclonillas. Eso si, con todos sus móviles a tope y dispuestas a comerse un kilo de pipas.

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El equipo que presentaron los pucelanos eran una media de edad diez años más jóvenes que los dragones, técnicos, con peso delante y con algun pufillo en la línea. Nuestro quesito decidió alinearse con ellos como apertura.

De arbitro, nuestro arbitro preferido Dani, de quien su padre Kike, cada día se siente más orgulloso. Y razones tiene. Lo de que te arbitre tu partido tu hijo, no se da todos los días.

Ya en el vestuario, y ante la entidad del rival, Miliko nos convino a todos a concentrarnos y a hacer piña. Agarrados los unos a los otros nos pidió que cerráramos los ojos y contáramos hasta 10 en silencio. Cuando después de un minuto de silencio y algunos estábamos todavía por el seis, alguien dijo… Ya! Y Salimos a buscar a Miliko y 3litros a su escondite. Mientras, aproveché para indicarle a Julien que en el rugby moderno, aunque todavía puedas estar muy enamorado, no permiten llevar las alianzas de compromiso durante el partido.

Los quesitos pucelanos demostraron desde el primer momento su oficio. Los dragones mantuvimos el tipo pero los centímetros a un lado y otro de los contrapies de Elías no despistaban a los quesitos. Los choques de calidad de Fabio y Pipo, a cabeza levantada y retándoles, se diluían en la maraña pucelana y muchas pelotas divididas en delantera caían de su parte. En la línea, las cosas parecían más equilibradas cuando su delantera no se sumaba al ataque. Miliko, en su labor de coordinador, se afanaba por mantener el oxigeno en el frente con cambios frecuentes.

Algunos dejes de viejo jugador como el de hablar demasiado, son inevitables, porque los jugadores viejos tenemos muchas cosas que contar. ¡Además los de Valladolid dicen que hablan muy bien! Dani, todavía joven, no debió de apreciar en toda su extensión la supuesta excelente dicción de nuestros oponentes a pesar de las cosas tan interesantes que le decían. También se ve que necesitamos mucho cariño. Así se explica que algún quesito me estuviese todavía agarrando, como disfrutando, treinta segundos después de placarme. ¡Perdón! Me contestó desde el suelo cuando le pregunté si seguíamos allí o nos íbamos directamente a las duchas. Nosotros contrarestábamos ocasionalmente la juventud pucelana con la confusión en los cambios, en que, de vez en cuando, un dragón no se enteraba de que debía salir, se quedaba y solo nos dabamos cuenta cuando formábamos la melé, se encontraba sin sitio y el infiltrado sobraba. El partido estuvo disputado, sin embargo los quesitos impusieron sus detalles de calidad a nuestra numerosa y variopinta farándula de equipo.

Entre los lances de calidad y sorprendentes del juego pudimos observar como un renacido Wally corría 50 metros (con balón) pero como que nadie se lo creía, no tuvo dragones de apoyo. Villegas movía el balón pero no llegaba con fluidez por falta de profundidad. Cabe mencionar que nuestro quesito, aunque disfrutó mucho el encuentro, sufrió un tascarastazo en el primer tiempo y una lesión de aductor en el segundo que le hizo retirarse antes de tiempo. ¡Ánimo Quesito, recupérate pronto que queremos visitar contigo el Pepe Rojo! Y esta vez no en las gradas viendo a nuestros lagartos, como siempre hemos hecho, …¡si no en el centro del campo con todos los honores!

En lo personal, pude disfrutar, ante la presencia de mis ciclonillas, de marcar un fenomenal ensayo por el cerrado en el que nos entendimos perfectamente tres viejos dragones, Peti, Javi y un servidor, en el que pusimos en valor muchos años de conocimiento y juego conjunto. Ante la algarabía de las ciclonillas por el ensayo, algunos dragones todavía enredados en la trampa denominativa, fueron inútilmente a reconvenirlas ¡Pero si en casa es un ciclón!… decían. Después de la breve discusión, en lo que sí estoy de acuerdo es que no deben llamarme Papi desde la grada, porque si no, Papi creerá erróneamente que los aplausos y aclamaciones van para él.

Y el tercer tiempo no tuvo color. Apoyados en los puntales de Elías y Miliko, sacamos en los Maños nuestro mejor arsenal, con un EAEAEAEA! coral como pocas veces había yo escuchado, nuestra controvertida hakka, que según comentaron algunos pucelanos … ¡entendieron! Y una versión del Ñigo muy bien dirigida por Elías. Solo tuvimos respuesta con unos extraños sonidos nasales y guturales pucelanos al que intentamos sumarnos pero que se desvanecieron muy rápidamente.

Entre las cosas singulares de este tercer tiempo fue ver como un Peti desfilaba de los primeros, bien embridado por Tere, así como algunos lagartijos prometedores en el arte de la rápida deglución de manjares. Por ultimo cabe mencionar el estupendo comportamiento de algunas añejas y unas animosas VRACianas que hacían ver como que se asombraran y se reían del esperpéntico espectáculo. Y así terminó una nueva y divertida tarde del día del padre, en el justo punto en el que, después de una trabajada fase de exaltación de la amistad y cánticos regionales, los quesitos tenían camino por delante hasta Valladolid y cada dragón resolvió como buenamente pudo la fase siguiente, la de aumento de la líbido. Al cierre de esta edición, algunos dragones todavía están pasando la de degradación del idioma, vituperios en contra de los poderes fácticos, pérdida de equilibrio y próximamente destrucción del inmueble.

Desde estas líneas os invitamos a sumaros a las próximas aventuras de este intrépido grupo de añejos cuyo próximo destino, el 23 de abril, será La Rioja, (la propuesta de visitar Solán de Cabras, Cuenca, no prosperó) con toda la farándula de añejas y churumbeles que lo deseen.

¡Aúpa XV!

El Ciclón del Hortal.

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