Crónica: Tercio viejo Majadahonda 30-15 Añejos XV Hortaleza

Dicen que lo más difícil de ponerse a escribir. Es como empezar el escrito, como definir el formato de lo que vas a escribir y darle el toque que enganche al público al que va dirigido. Tenemos claro de que va a ir la narrativa, incluso el final, pero hay que empezarlo…

Ahora que hemos puesto las tres primeras líneas pienso que es como el partido que jugamos los Añejos este pasado sábado: el contenido era jugar al rugby y divertirnos, el final llegar a casa sanos, contentos del partido y de las nuevas amistades forjadas, y esperando el siguiente partido, pero ¿Cómo lo empezamos a jugar?

Pues empecemos.

PRESENTACIÓN

Muchos no me conocéis, ni el el club ni en el equipo, hay mucha gente nueva en este año y cuatro meses que no aparezco, me llamo COSEMOS y soy un ente. Algo intangible ya que soy secreto pero físico porque doy guerra y tengo voz, tengo mucho sarcasmo y mi misión en esta vida es motear a todo aquel que no tenga mote. Esa parte del rugby que existe y que solo al veterano nos gusta recordar. No soy una persona, soy un ente que aparece cuando se me necesita y desaparece cuando el equipo fija, limpia y da esplendor a los motes, como la RAE.

Todos en el campo a las 17:00 y a las 17:30, a calentar. Estamos apuntados 32 en la querida Lista de Jugadores, pero según va llegando la hora unos se caen y otro se animan.

El partido se juega lejos del hortal, donde Cristo pidió el último cubata, en Villanueva de la Cañada, en los campos de la universidad Alfonso X. Es una tarde primaveral: sol, fresca, con aire. Podría llover en cualquier momento porque el cielo tiene unas nubes oscuras, pero respeta el partido y la tarde.

El contrario y el que nos ha invitado a comenzar esta temporada es el “Tercio Viejo Majadahonda” (o los veteranos del Majadahonda), equipo al que ya conocemos de un par de ocasiones anteriores, y que tiene fama de ser duro y luchador, y a fe que la tienen ganada de las veces que nos hemos encontrado.

Nos presentamos ciento y la madre:

Los dos capitanes: Renacido y Pitufo. Cuatro entrenadores: Mudito, Sardo, Ñigo y Gremlin. Y la bandada añeja: Píldoras, (Valeriano) Colme, Tartitas, (Donaire) Clinton, Juancho, Teacher, Abuelo, Globetrotter, Califa, J.J., Hot Dog, Patas, UVE, Batuta, Súper López, Jaimito, JuanPa, Meñique, Boy, Trooper, Little John, El Juez, Mapache, Peti, Pelusa, OtroDani, Cuadrado, 3 Litros, y Txunamín.

Y el comando “Grada Zamorana” con Ayerdi, Asterix, Villeguitas, Gepeto, Mito, Juanin y Miliko. También había un nutrido grupo de fans incondicionales Añejas y a las que saludamos desde esta tribuna y en especial queremos dar las gracias a Pilar (la señora de Tartitas), que nos ha realizado un gran reportaje fotográfico con el que podemos reconocer a mucha gente y motearle.

El partido se jugaba con las nuevas reglas marcadas por el COVID, es decir con mascarilla y aligerando contactos: solo melés (aparentes) en el interior de la zona de 22, en el resto del campo golpe franco y los rucks al primero que llegara (pero esto en veterano parece que no lo aprendemos). Algún Añejo tuvo que sufrir estas nuevas reglas después del confinamiento, ya que no sabía que ahora el agua (ese remedio general e indispensable para nuestros males) ahora no se comparte; te la traes de casa.

DESARROLLO

Llevamos un año y pico parados, deseando poner motes a todos aquellos que no tenéis, a los nuevos darles sus bautizos, y actualizar algunos (un cambio siempre viene bien). Los partidos y los entrenamientos nos dan mucha imaginativa, pero un buen Tercer Tiempo, puede marcar una vida.

Empieza el partido, un año y pico sin jugar, como lo echábamos de menos. Entrenamientos y entrenamientos. Este año nos hemos preparado mucho y con el nuevo cuerpo técnico, que lo lleva todo tan bien planificado y organizado, debemos empezar a aplicar todo lo aprendido. Aunque nos tiramos un buen rato calentando, salimos fríos, tranquilos, sin prisas. Majadahonda igual, el aire fresco nos ralentiza. Además, el jugar con mascarilla parece que no gusta e incluso durante un buen rato no nos aclaramos sobre cómo es jugar con las nuevas reglas COVID.

Intentamos hacer movimientos a la línea, pero hoy tenemos las manos Uru, y ovales al suelo. El aire imposibilita también los pases largos, así que empezamos a realizar juego de delantera; un juego que a Majadahonda le gusta, es su preferido. Una y otra vez chocamos, e intentamos sacar a la línea, pero no llega más allá del 1º centro. Alguna vez llega al ala, y en medio del campo JJ recibe el oval, y con sus tobillos claramente recuperados, corre que se las pela y con dos giros de cintura se deshace de los contrarios. El único que le sigue, su pareja en estas lides “Patas”. Este recibe el balón y se mete en la línea de 22, le devuelve el oval a JJ y este ensaya. 0-1 para Añejos.

Pero hay que seguir, y los majariegos se han calentado más rápido que nosotros y empiezan a atacar con todo. Su juego de delantera es mucho más fuerte y nos van arrinconando en nuestro campo, hasta que llega su ensayo, y un segundo, y hasta un tercero antes del descanso. No hacemos nuestro juego ligero, quizás por la falta de tres cuartos pero la cuestión es que no lo hacemos. Solo reseñar que en esta primera parte, Renacido patea en 22 pero como él ya ha estado en el más allá, pues como si no hubiera pasado nada.

En el descanso consignas de intensidad y placaje, intensidad y placaje. Humildemente es lo que más nos hace falta y también un poco de disciplina en los rucks, que nos hace cometer bastantes golpes de castigo regalando el oval al Majadahonda. También cometemos la indisciplina propia de amontonar gente innecesaria en los rucks, llegando a contar en varios de ellos hasta 7 y 8 jugadores negros ahí liados, que nos hace perder efectivos para defender el ataque de la línea del Tercio. Evidentemente, esa jugada maestra de entrar en los rucks para descansar un ratito, hizo que la responsabilidad de la defensa pasase a los tres cuartos.

Tercio Viejo lo tiene claro, este es su tercer partido del año y están animados y sin miedo, incluso se permiten el sacar ovales a la línea (nuestro juego), al ver que amontonamos delantera en los rucks. Nos llega un cuarto y un quinto ensayo por su parte. Mina bastante la moral del equipo, y hay momento de irritación y nerviosismo, pero Mudito desde la banda nos calma, nos relaja. Hay cambios, cambios continuos. Estamos frescos, intentemos jugar a lo que hemos aprendido, esas 23 combinaciones de colores (tenemos más pantone que Patrono Dago en su oficina). Llegamos a sus 5 y en la salida de un ruck, se consigue meter el oval al Ñigo de apertura para que en dos quiebros ensaye. 5-2

Vamos Añejos, vamos a por el partido, que ya estamos ahí… Ya nos vemos más animados. Pitufo cuando se pone fuerte, se pone fuerte y hace un placaje glorioso en la línea de 5 al ala del Tercio, que se oye desde uno de esos picos nevados que se ve a la lejanía. A estas horas no tenemos el parte médico, pero la costilla sufrió mucho.

Nos hacen un sexto ensayo en una nueva salida de su 3/4 y nosotros poco a poco, con el calor del partido volvemos a acércanos a su zona de 5. En una jugada similar a la anterior (un golpe), Peti saca para Ñigo, y este pasa a Mapache al que nadie puede parar. 6-3

Seguimos intentando atacar, pero el partido tiene que acabar y ese es el resultado final.

Terminamos con el pensamiento de que, si dura 20 minutos más, lo habíamos ganado. Ya estábamos enchufados pero el siguiente tiempo es para la parte social: El Tercer Tiempo. El Tercio Viejo lo tiene preparado en el campo, bien de cerveza y viandas para saciar el hambre. Intercambios de regalos y de impresiones. Algunos con dolores para casa y otros con alegría de bares por Villanueva, a continuar las relaciones de amistad rugbística.

DESENLACE

Aunque llevemos un año sin aparecer, hay mucho mote por definir, pronto os haremos llegar ese listado criticón que tanto os gusta. Seguiremos quebrándonos la cabeza para daros esa puntillita que nos falta y recordad: os estamos observando…

Un resultado que no gusta en números, pero un partido que gusta por sensaciones, siendo el primer partido en un año y pico. Todos teníamos muchas muchas ganas de volver a ponernos la camiseta, los casquetes, los bucales, las botas de tacos. Untarnos con mil ungüentos y salir a darlo todo. Ganas de correr y de pelear, ver a compañeros cerca a los que apoyar y ganas de montar moles, dar pases, correr la banda y volver a ver sacar touches por el Abuelo.

Se han estrenado muchos Añejos en esto del juego del rugby, y algunos nuevos jugadores que vienen de otros equipos. Enhorabuena por estar ahí, con todos, haciendo más grande la familia Añeja y ahora, a esperar a que llegue el próximo partido.

Pero la conclusión final la tenemos claro: todo es empezar… ya no nos paramos.

¡AUPA XV!

COmite SEcreto de MOteS
(La COSEMOS)

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