LAS LECHUZAS NO DIGIEREN ESCAMAS

GETAFE: 0  – XV HORTALEZA ROJO: 44

La foto del partido me la mandó Estrella, la madre de “Mini Juan”, a las cuatro y media de la tarde; en ella se veía el cúbito y el radio del brazo derecho de “Mini” rotos.  Es la cara amarga del deporte la que nos tocó vivir ayer en “El Bercial” de Getafe, sobre todo a nuestro segundo centro y a su familia. No puedo empezar la crónica sin desearles la mejor de las recuperaciones y  que vaya todo el proceso a la misma velocidad que sus supersónicas carreras en el campo. Le vamos a echar mucho de menos estos días, no sólo por su cada vez mejor juego, sino también por su peso específico en el equipo.

Unos veinte minutos antes del desdichado suceso, volaba el oval por el encapotado cielo de Getafe, donde el XV se enfrentaba a una bandada de lechuzas marrones y naranjas dispuestas a avistar y devorar a los dragones.  Desde la banda hortalina mirábamos con reparo la envergadura de los getafenses y nos mirábamos como diciendo “es lo que hay, este año nos toca jugar contra equipos más grandes que nosotros”. Pero desde la fantástica recepción del balón, vimos que los chicos y chicas de la cueva del dragón, de reparos, nada de nada; empezaron a jugar con una mezcla de desparpajo, valentía, velocidad y precisión que las lechuzas no pudieron digerir, como le suele suceder a la lechuza común, que acaba regurgitando algunas partes de sus presas por la boca.

La prieta carne de “Pachi” fue la primera en atragantarse en el esófago de las lechuzas porque su ensayó llegó sin que le diera tiempo a Pilar, su madre, a acomodarse en la grada, con una académica jugada de delantera conducida bajo las órdenes de nuestro medio de melé Juan Espinosa, que puso a sus gordos a hacer “pick and go”, dada la cercanía de la línea de ensayo getafense. 0-5.

Las lechuzas se caracterizan por cazar con gran sigilo gracias a sus excepcionales sentidos de la  visión y el oído. Una de ellas, decidió atacar a los reptiles tricolores con una patada profunda con la mala suerte de que le cayera en las manos a Rober, el más sanguinario y voraz de los velocirraptors que han existido en la faz de la tierra. Con el balón en las manos inició una carrera en la que el XV sacó a relucir sus fantásticos apoyos y descargas en los contactos, que dejó el juego a 3 metros de la línea de ensayo, donde otra vez los delanteros hicieron su trabajo. Esta vez fue David Pagés el que hundió el oval en el nido de las lechuzas, para alegría de la grada hortalina y especialmente de Mara, su madre, que lo celebró como la ocasión merecía.  Esto era el mundo al revés: los tres cuartos moviendo el piano y los delanteros tocándolo. 0-10.

Elevaron de nuevo el vuelo las lechuzas y volvieron a vomitar a su presa, esta vez fueron los tres cuartos los que reptaron hasta el nido lechucero.  El oval llegó a manos de “Mini Juan” que voló literalmente hasta la 22 getafense, hizo una descarga perfecta a Shawn que iba muy bien en el apoyo y éste se la cedió a Rober que hizo explotar el buche de la pobre lechuza que se puso en su camino plantando el balón en la In-goal naranja.  En esta jugada fue cuando Mini se rompió el brazo en la caída después de ceder el balón a su compañero. Nos pilló celebrando el ensayo la desagradable visión del brazo de Mini, que Estrella rápidamente diagnosticó. Fue trasladado al hospital de inmediato por sus padres y el resto nos quedamos con la sangre helada y la moral tocada.  Ánimo con ello y pronto estarás de vuelta. 0-15.

Pelayo volvió a atragantarse en el aparato digestivo de las lechuzas volando en tirabuzón por encima del ruck en un alarde de agilidad e ímpetu competitivo. Cuando uno se tira por el eje del rival es que tiene un espíritu indomable. 0-22. Estrenó Pablo su marcador en esta transformación.

Las aguas volvieron a su ser y esta vez fueron los delanteros los que movieron el piano y lo colocaron a gusto de los tres cuartos, que interpretaron en modo “allegretto” una obra sinfónica que culminó  Carlos Francisco en el otro banderín, inaugurando su particular marcador de ensayos, ojalá sean muchos más con los que nos deleites este año. 0-27. No fue un buen día para el pateador.

Remató el primer tiempo Rober con otra cabalgada de las suyas, imparable para los abatidos jugadores locales, deseosos ya de escuchar el pitido del árbitro que parase el acoso y derribo al que estaban siendo sometidos por los hortalinos. Lo de nuestro zaguero es de antología, no se puede hacer mejor, hasta confesiones amorosas hacia él se oían en la grada. 0-32

Tanto ensayo estresaba a Mara, muy afanosa en la burocrática tarea de sustituir a Fernando en las tareas de delegado. También se implicó en ello Luisa que la acompañaba amparándola de la lluvia con un paraguas. El espíritu de equipo reluce por todos los lados en el XV Rojo. Celebrémoslo.

El segundo tiempo empezó con los hortalinos al ataque y las lechuzas mirando desde su nido.   Qué grandes nuestros delanteros en las fases de conquista, en especial en la touch, a la que dedican mucho tiempo en los entrenamientos y que disfrutamos en los partidos. En la primera de ellas, los pilieres elevaron al hoy tercera, Óscar de Lucio, hasta las nubes y robó los huevos a las lechuzas en su nido, lo pasó a Javi, que venía en paralelo a la línea de delanteros, se metió por el cerrado y, cuando iba a ensayar, la presión getafense le hizo cometer un avant; ¡qué pena!, pero la jugada fue brillante con 3 partidos en la categoría.

Volvió al equipo Carlitos, el “Bus” con un casco naranja que le hacía parecer más un infiltrado de las lechuzas que un dragón.  Tanto ímpetu y pundonor le puso el muchacho al partido que perdió una bota en una jugada y estuvo jugando sin ella 3 minutos, hasta que el juego se paró. Y tiene un 47, lo que ponía muy fácil sufrir un pisotón en cualquier momento.

Durante los segundos 30 minutos el XV siguió mandando en el juego y Óscar de Lucio, reconvertido en un delantero, logró dos ensayos meritorios, el segundo de ellos en una bonita salida de 8 de la melé, novedad de este año: Wallace, que se marcó un partidazo, ¡cómo percute el angelito!, levantó el balón cuando lo tuvo a sus pies, se fue por la derecha, fijó a los terceras getafenses y le dejó un pase corto a Óscar  que no tuvo más que posar el balón. 0-44. Felicito a los entrenadores por la variedad de jugadas que están trabajando a lo largo de la semana porque los jugadores las ejecutan impecablemente y eso no sale porque sí.

El partido acabó con un jugadón de los dragones, que iniciaron una jugada desde su 22 y, a base de continuidad, llegaron a un metro de la línea de ensayo getafense sin que el balón tocara el suelo, recital de off-louds, jugada consistente en dar el pase apenas sufres el contacto del rival. ¡Oh, qué bonito!.

Vivimos un momento emotivo en el pasillo por el que pasó nuestro compañero Ortega, que fue vitoreado y felicitado como uno más por sus compañeros. Ya sabes, “Brutus”, que ésta es tu casa y cuando puedas tienes la puerta abierta para volver.  También se unió a la celebración Juan, que empezará a entrenar el lunes ya, se le ve con ansia viva por jugar. Entonaron el “Somos de Hortaleza” ante su público para agradecerle su ánimo y apoyo bajo el frío y la lluvia.

En resumen, el XV hizo un buen partido tanto en ataque como en defensa. Los delanteros ejecutaron muy bien las fases de conquista: la melé y la touch y defendieron muy bien el juego abierto: los rucks, llegando pronto a los apoyos y entrando con decisión a limpiar, lo que hizo que los dos medios de melé, Juan Espinosa y “Adri-Nalina” sacaran el balón rápido hacia los tres cuartos que, tanto en defensa como en ataque estuvieron rápidos y precisos.  No es cuestión de confiarse porque las lechuzas dieron muchas facilidades, sobre todo a los tres cuartos, ya que no subían a presionar y Pablo y los suyos jugaron a sus anchas. Hay que seguir con los pies en el suelo y ser conscientes de que la temporada se presenta muy exigiente y dura, las cigüeñas de Soto nos esperan para el sábado que viene y ya sabemos cómo defienden sus nidos: por sus huevos, matan.

Formaron el XV: “Pachi”, Pascual, Javi, Pages, Óscar de Lucio, Rodrigo, Wallace, “VuniPelayo”, Juan Espinosa, Pablo Gómez, Carlos Francisco, Fran, “Mini”, Shawn, Rober, Carlos Basagoiti, Ane, “Adri-Nalina”, Dani Wentworth, Carlos Gil, Manuel Torres y Pablo Avelino. También estuvo Jimena que no pudo jugar por haber “números clausus” en la convocatoria, pese a ello, fue una más en el partido participando en el calentamiento y estando en la banda con sus compañeros.  No se me olvidan los mencionados Ortega, uno más del equipo y Juan que en breve entrará en las convocatorias. Espíritu de equipo.

¡Aúpa XV!

Iñaki, con k.

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