Pundonor

No sé qué será peor, hacer algo por primera vez en tu vida o retomarla después de un tiempo abandonada por cualquier motivo.  El caso es que me siento un poco como “Telma y Louise” con el motor del coche encendido y al borde del precipicio, como el debutante del equipo del que se espera mucho  y que no sabe si responderá a las expectativas. Menos mal que la vida transcurre en lugares y esos lugares se asocian a experiencias personales y, recordándolas, uno coge la suficiente confianza para seguir pulsando teclas del ordenador sin sentir un vértigo que te impida pisar el acelerador y saltar al abismo del papel en blanco.

Ha ayudado mucho también la actitud, puro pundonor, de nuestros dragones que se han marcado un partidazo con mayúsculas.  Seguramente si les preguntamos que qué es eso de “pundonor” casi ninguno sabría decirnos lo que significa, pero si les damos la definición de la RAE : -“Sentimiento que impulsa a una persona a mantener su buena fama y a superarse”-, rápidamente nos contestarían que eso es lo que han hecho cada uno de ellos en los 60 minutos que han estado bregando en el campo.

Una reflexión que me he hecho tras volver al duro oficio de cronista ha sido que nuestros chicos y chicas han crecido y ya son capaces de felicitarse por sus hazañas y de reconocer sus errores; por ello, las crónicas de años anteriores, tan épicas ellas, en las que sólo había alabanzas y felicitaciones, este año tornarán en crónicas más realistas, con sus luces y sombras, sus éxitos y sus puntos de mejora.

El listón lo tenían muy alto con la primera parte de Pundonor: “…a mantener su buena fama” y, sólo con hacerlo,  para mí hubiera sido un éxito rotundo, digno de otra crónica épica de las de antaño, pero es que han sido capaces de cumplir con la segunda parte de la definición de pundonor: “…y a superarse” y lo han conseguido no sólo a los presbíticos ojos de este cronista sino a los de todos los presentes que hemos vuelto a disfrutar de lo lindo con el arrojo, la valentía, la velocidad, la precisión, la entrega y el pundonor de los habitantes de la Cueva del Dragón.

Desde el kick-off inicial los hortalinos dejaron claro que iban a vender caras sus escamas  con una agresiva defensa que pronto dio sus resultados recuperando un balón que fue jugado a una velocidad estratosférica por nuestros tres cuartos, llevando el juego hasta la 22 majariega donde el árbitro nos concedió un golpe a favor que acabó en el primer ensayo, logrado por Kike (Wallace) tras un contundente pick and go imparable.  Esta vez Pablo no transformó: 5-0.

Los primeros 20 minutos fueron eléctricos en los que la defensa era impenetrable y los ataques muy peligrosos, en uno de ellos, Minijuan culminó una preciosa jugada de la línea de tres cuartos llena de fundamentos rugbísticos: buenos pases, profundidad, apoyos y descargas. El oval llegó a Rober que, tras un buen contrapié, fijó a su zaguero y se la pasó a Mini que llegaba en el eje (justo detrás de Rober) y voló hacia la In-goal majariega. Precioso ensayo bajo palos. Pablo sumó los dos puntitos de la transformación: 12-0.

Majadahonda se repuso y empezó a hacernos sufrir con cargas de delantera y buenas limpiezas de ruck que provocaron numerosos golpes de castigo de los hortalinos. En uno de ellos, el árbitro decidió mandar a Pablo Gómez al “sin-bin” o “silla de la vergüenza”, que es donde debe permanecer un jugador expulsado temporalmente por un “antijuego”; supongo que lo haría por reiteración de golpes porque la acción, no liberar al placado cuando uno lo estaba intentando en el medio del campo, no es merecedora de tal castigo. Los majariegos aprovecharon la ocasión para acortar distancias en una ruptura de un centro.  12-7.

Con uno menos el XV pasó por los momentos más duros de la primera parte aguantando la ventaja en el marcador  a base de defender con uñas y dientes las embestidas azules. Gran mérito de nuestra delantera que, con muchos menos kilos, no perdieron ni una melé y comprometieron la del contrario, y en las fases abiertas protegieron el balón no perdiendo apenas ninguno.

Nada más empezar el segundo tiempo Majadahonda empató el partido en el saque de un golpe franco. 12-12

Cuando todo indicaba que la fuerza y la condición física de los rivales iba a imponerse en el juego, el XV resurgió y sacó su pundonor, que les hizo poseedores del oval y obligó a Majadahonda a esforzarse en defensa.  En una melé, Pablo se fue por el lado cerrado, pasó al omnipresente Rober que fue detenido por la fuerza a pocos metros de la línea de ensayo, los delanteros acudieron rápido a limpiar y en un fantástico Pick and Go, Pachi enterró, nunca mejor dicho, el oval consiguiendo el tercer ensayo del día. Pablo no transformó. 17-12

El juego siguió siendo de los tricolores que jugaban a sus anchas, disfrutando y haciendo feliz a la grada hortalina que animaba incansable a sus cachorros.  En otra melé, Pablo se montó una jugada a lo Juan Palomo, “yo me lo guiso, yo me lo como” y haciendo una cruz falsa con Rober posó el oval junto al banderín: 22-12. No tuvo fina la puntería y el oval se fue por poco en la transformación.

Volvió Majadahonda a hacernos daño con sus contundentes percusiones y eso les llevó a conseguir dos ensayos, uno de ellos transformado, que dejaron el marcador en 22-24.

Con apenas 8 minutos para el final, en la grada dábamos el partido por perdido, pese a la satisfacción por el juego desplegado y por hacer visto a los hortalinos conservar su buena fama de jugadores aguerridos y valientes; qué pena, comentábamos, qué injusto es a veces el marcador porque no refleja con sus números los méritos de un equipo.  Pero justo en este momento es cuando los dragones nos recordaron la definición: ahora vamos a superarnos, y lo hicieron metiendo a Majadahonda en su campo y provocando un avant con la presión defensiva. En la melé, los tres cuartos hicieron una jugada genial que concluyó Shawn tras un precioso off-load de un compañero. Esta vez sí transformó:29-24.

Y, con el tiempo concluido,  Majadahonda sacó, recuperó el balón, y supo aprovechar una serie de golpes de castigo a su favor  para conseguir un ensayo que nos dolió en el alma. El apertura lo transformó dejando el marcador en el definitivo 29-31.

Más allá del resultado, que deja los primeros dos puntos en la clasificación (bonus ofensivo por haber metido 4 o más ensayos y bonus defensivo por haber perdido por 7 o menos puntos), nos quedamos con el pundonor que han mostrado nuestros muchachos con ese espíritu de guerreros indomables y ese sentimiento que les impulsa a superarse en cada partido.  No le dejan a uno ninguna opción para criticar constructivamente ningún aspecto ni dentro ni fuera del campo. Así que, como si el tiempo no hubiera pasado, aquí tenéis otra crónica épica porque se lo merecen, sólo por eso.

Jugadores convocados: Pachi, Pelayo, Pablo César, David Pagés, Javier Martínez, Ane, Tomás, Wallace, Adri, Pablo Gómez, Óscar de Lucio, Fran, Minijuan, Óscar García, Rober, Pascual, Rodrigo, Juan Espinosa, Carlos Gil, Carlos Francisco, Jimena y Shawn.   Estuvo también apoyando a sus compañeros el gran Carlitos, al que deseo una pronta recuperación al igual que a Juan, convalenciente también y con unas ganas tremendas de empezar a jugar.

Si de algún detalle me he olvidado, echadle la culpa también a Luisa, la madre de Jimena, con la que he mantenido una agradable conversación y, aunque nos encanta  el rugby, a una buena tertulia no nos podemos resistir.

Iñaki, con k.

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Un comentario

  1. Grandes los dragones, grande el partido y grande el “cronista”
    Muchas gracias a todos

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