S12: Jugar con cabeza y corazón

Winter is coming: El 7 de marzo

regresa el invierno a Orcasitas, temperatura muy fría para empezar los primeros partidos.

Frío vigorizante que pone a tono a nuestros dragones y los prepara para una jornada emocionante e intensa.

Sobre todo para el equipo Negro, que se adentra en territorio inexplorado: comienza la segunda fase en competición. Los equipos se organizan en seis grupos y, a partir de esta jornada y las dos siguientes, van cruzándose en función de la posición en que quedan.

El resultado será la jornada FINAL donde se formarán los grupos Oro, Plata y Bronce con los clasificados. Jugándose semifinales y final en cada uno de ellos.

Así pues, concentración y últimas instrucciones antes de empezar.

Nos acompañó Fran, que no pudo ser convocado por una pequeña lesión y no se quiso perder la jornada junto a su equipo. ¡¡Bravo!!

Negros: cada partido es un mundo

La charla previa al primer partido con Olímpico de Pozuelo es una muestra de la preparación mental de nuestros jugadores.

“Primer placaje marca el partido. Concentración. Somos duros y tenemos que demostrar nuestra fortaleza. Si no puedo pasar el balón no lo sorteamos, nos lo quedamos y seguimos hasta caer”

El partido resultó sencillo, tal vez más de lo esperado. Nada más empezar primer placaje rápido, jugada de continuidad y llegamos fácil a la línea de ensayo. La confianza crece, constante apoyo y comunicación entre los jugadores, buscamos opciones: apertura al ala por el exterior algunas veces, internada por cerrado otras. Los ensayos siguen llegando y nos retiramos al descanso con una amplia ventaja.

Las indicaciones van en la línea de continuar de la misma forma y respetar al rival: “Lo que hagamos ahora es un anuncio para todos los demás rivales. Aguantamos bien el balón hasta pasar. Se está abriendo muy bien el balón”

La segunda parte continúa con la misma tónica. Aprovechamos para rotar jugadores y posiciones. Resultado amplio al final aunque  cedemos algún ensayo porque se han creado muchos intervalos y han aprovechado la continuidad, jugando ellos muy bien al hueco.

Terminamos llenos de confianza y moral para el siguiente partido con San Isidro.

Pero ay!, cada partido es un mundo, y en San Isidro nos encontramos a un buen rival, motivado también por su victoria anterior y, seguramente, queriendo resarcirse de la última vez que jugamos con ellos en las jornadas.

Salen fenomenal, muy bien plantados, con la línea de presión muy alta y ahogando nuestra salida para inmediatamente abrir a banda y conseguir un ensayo por el ala pleno de fuerza y decisión.

La duda recorre al equipo, se transmite invisible, casi sin querer; donde en el primer partido las jugadas eran fluidas, ahora se tornan trabadas y confusas.

San Isidro sigue apretando mucho, nos ganan en las fases estáticas y los placajes de su línea de tres cuartos habilitan a los delanteros para jugar muy cerca de nuestra línea de ensayo.

Nuestros dragones se repliegan, se olvidan de abrir al apoyo, e intentan resolver las jugadas por su cuenta. Poniendo fácil a San Isidro, recuperar y presionar nuestra salida.

Así pues toca aguantar y sufrir, seguramente como no nos había pasado hasta ahora en toda la temporada. Porque la sensación durante este primer tiempo fue la de estar en el filo, cualquier signo de debilidad podía hacer que se decantase el partido para San Isidro, el cual, infatigable, seguía percutiendo y ganando rucks – con algunas picardías, al límite del reglamento, que también colaboraban para que los nuestros se desconcentraran. El objetivo estaba claro.

Durante buena parte del primer tiempo nos dedicamos a contener y evitar su segundo ensayo. San Isidro nos planteó un partido en el que lo más sensato era aguantar duro. Y aquí el equipo aplicó la sensatez y la cabeza. No ponerse nerviosos. Aguantar y aprovecharse de algún error de ellos. No ir hacia arriba a lo loco, no ponerse nerviosos donde cada uno podría haber hecho la guerra por su cuenta.

En este aspecto, hay que destacar la fortaleza mental de todo el equipo en aplicar los movimientos defensivos, colocar la línea y ocupar espacios.

Casi al final de la primera parte conseguimos reaccionar y, poco a poco, que San Isidro aflojara su presión. Se convierte este último tramo en un toma y daca constante. De primeras líneas y delanteros. No hay calma y presión suficiente para dar estabilidad al juego. Todo podía pasar y, afortunadamente, conseguimos empatar.

Recibimos el descanso con alivio y los chicos se hidratan, hace frío pero el esfuerzo ha sido grande y se nota. Las indicaciones de Jack persiguen reconducir el juego: “No se puede limpiar el ruck de lado. Abrir el balón.

Jugar al abierto porque si no, me lo como en el placaje. No hay que esperar. Nos hemos quedado parados. Abrimos el balón y jugamos en continuidad”

Empezamos bien el segundo tiempo. Recuperamos conceptos y ellos nos obligan a sacar lo mejor de nosotros.

San Isidro salió muy cansado física y mentalmente  porque atacaron mucho y no consiguieron su objetivo. En la segunda recuperamos la iniciativa en el juego. Aplicamos las técnicas aprendidas en los entrenamientos, jugamos más en su línea, jugando con corazón y determinación, preferimos jugar en negro para no perder el  balón y conseguir ensayo.

Al final conseguimos remontar y ganar el partido después de mucho trabajo y esfuerzo.

El rugby también enseña esto, es muy difícil levantar un resultado si no colabora todo el EQUIPO.

La conclusión de Jack al terminar mezcla alegría con advertencia para lo que viene: “A partir de ahora tocarán rivales muy duros.  Ellos han estado muy listos en los ruck. No hemos entrado por la puerta y han tenido golpes de castigo a su favor.

Hemos jugado más con corazón que con cabeza. Cuando entramos en dificultades nos olvidamos de jugar.

Bien, pero hay que tener más cabeza para no entrar en las dificultades que nos plantean. Muy bien remontado y estupendo el no perder nunca los nervios. Paciencia. Cuando os enfadais perdéis los nervios. Tocan los siguientes. Todos son como San Isidro o peor. Y hay que jugar con cabeza”

En resumen, fue un partido de matices, complejo, el más exigente hasta el momento, con dos partes muy diferentes: en la primera salió San Isidro muy fuerte y jugaron muy bien. Con su ensayo intentamos no perder los nervios. Defendimos bien. Aprovechamos sus errores y marcamos ensayo para el empate. Su ataque fue insistente pero no consiguieron su objetivo. Analizando a posteriori esta primera parte, el capitán lo tiene claro: “Si entran así de fuerte cualquier error en ataque nuestro nos hubiera penalizado, así que aguantamos” En la segunda parte cambiaron las tornas y pudimos remontar.

Gran partido. Enhorabuena para los dos equipos.

A destacar: Se deja todo en el campo.

A mejorar: Se queda todo en el campo

Rojos: buena preparación

Como norma general y durante toda la temporada, los dragones rojos están resolviendo sus partidos con engañosa sencillez. Porque tal vez da la sensación de que les resulta fácil. Pues no, cuesta y mucho llegar a este nivel de juego, mezcla de constancia y movilidad, buenos conceptos técnicos más determinación y coraje. Todo ello en las dosis justas.

El nivel es bueno y poco a poco el equipo va madurando y compenetrándose cada vez más.

Después de un primer partido con Majadahonda resuelto sin problemas, se encuentra en CRC Pozuelo con un equipo difícil que entra muy bien al partido con una buena línea de presión para frenar a nuestra delantera.

Gabi, lo tiene  claro: “me está gustando la parte de posesión del balón. Ojo con los golpes en el ruck. Presión, intentamos robar, si no, nos colocamos. Paciencia y pensar la jugada.”

CRC presiona bien y consigue varios  ensayos.

El partido pasa por varias fases de ida y vuelta, que consigue nuestro equipo resolver, sobre todo durante las fases dinámicas, la rapidez de las alas y algunos  buenos placajes.

Se debe mejorar en pausar cada vez más el juego, tener paciencia y llegar  a las jugadas con cabeza y no solo aplicar el instinto.

“No hay que hacer magia. Hacemos lo que hemos aprendido en los entrenamientos. Lo que sabemos hacer lo hacemos bien. Con respeto al rival.

Lo importante es que subamos todos a la vez. Partido bueno, se puede hacer mejor y hay que cantar la jugada. La bisagra habla y dirige las jugadas. No significa que sean mejores solo que hablan y cantan las jugadas. El apertura debe leer la jugada y decidir”

A destacar: resolución de los partidos con dinamismo y fluidez

A mejorar: poner pausa en  las transiciones y cantar las jugadas

Verdes: tendencia positiva

Los verdes siguen creciendo partido a partido. La mejoría desde el inicio de temporada es evidente, la paciencia y el buen hacer de los entrenadores van consiguiendo sus frutos.

En el primer partido con Osos del Pardo destacó el posicionamiento y la progresión por las alas. En general muy buena actitud. Falta un poco de  empuje y determinación en jugadas determinadas.

El segundo partido con Rugby Alcorcón fue una muestra de la mejoría de este equipo, pues supo ganar un partido con dificultades en su desarrollo y en el que supieron aplicar lo aprendido para superarse a sí mismos.

“Vamos más abajo. No placajes altos. Yago capitán. Abrimos balones corremos. Vamos en corto y hacemos descarga de balón continuamente”

Después de estas indicaciones para empezar, dos ensayos seguidos.  Buenas jugadas de continuidad y espera para fijar y pasar al compañero.

Sin embargo buena reacción  de Alcorcón que rompe nuestras líneas  y consigue igualar. Los nuestros intentan algunas carreras solas sin apoyo que, en general, no resultan fructíferas.

Nuestros dragones, se reponen y al final vencen a un duro y buen equipo.

“Buena continuidad. Falta que cuando vamos solos ir en apoyo para el offload. La defensa buena menos cuando se escapan por el lateral. Placajes más abajo”

Como resultado una gran victoria y a por el bocadillo de panceta.

A destacar: posicionamiento y fortaleza del conjunto

A mejorar: apoyos continuos y cerrar el lateral

Para terminar, esta maravillosa jornada, repleta de emociones y buenas sensaciones, fue el pasado 7 de marzo. Hoy, una semana después, en plena crisis del coronavirus, pareciera que fue en otra época, lejana y añorada del pasado.

Pero no, fue hace muy poco y, claro que sí, volveremos a disfrutar de este maravilloso deporte cuando logremos, entre todos, controlar a este virus rebelde. Y lo haremos como lo hace el rugby: en EQUIPO, con acciones responsables e individuales que impactan en lo colectivo.

No hay mejor deporte para ejemplificar lo que ahora estamos viviendo.

Empuja en la melé y Quédate en Casa

💛💚❤️

 

Texto y fotos: Manuel Cabello

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