Una historia de superación que nos toca de cerca

Corren tiempos difíciles para el deporte oval, la llegada del profesionalismo con todo lo bueno que suma al desarrollo del rugby también resta en filosofía y valores que eran el impulso fundamental de la vieja escuela de nuestro deporte.

Ya son pocas la ocasiones en que se leen relatos que tocan la fibra y en este momento de la historia donde la información fluye a lo largo y ancho del planeta es algo que nos tiene que hacer reflexionar y valorar cuando tenemos la oportunidad de leer algo “especial”.

Esta es la historia de un dragón, un chaval como tantos otros que juegan al rugby cada temporada y seguramente existirán historias similares, pero porque es nuestra la queremos compartir.

Diego López llegó al club hace cuatro temporadas, ya pintaba buenas maneras y  había estado siendo convocado a los seleccionados de Madrid Sub15 , el podría haber elegido cualquier club de Madrid, pero nos eligió a nosotros , tiempo después nos confesó que le gustaba ir a un equipo donde  crecer juntos. Y como si tratara  de una predicción Diego ha crecido como persona y como jugador cada temporada ha ido a más y ha aceptado los desafíos que se le plantearon con la humildad que lo hizo cada día más grande a ojos de su compañeros. Así Diego por su juego, su carisma por su entrega y camaradería, pero por sobre todas las cosas su lealtad a nuestro club esta temporada fue elegido capitán del equipo Sub18 por sus propios compañeros.

Hasta aquí una historia sin más que empieza a tocar nuestra fibra el día que Diego hace menos de nueve meses y en víspera de ser convocado para la selección Madrileña Sub18 como jugador titular y a la Española para empezar a ser visto y valorado por los entrenadores, se lesiona la rodilla derecha en un entrenamiento con un pronóstico que lo dejaba fuera del rugby durante al menos seis meses. Diego “revelándose” contra los pronósticos se puso a trabajar al mismo día de estar dado de alta y consiguió reducir la recuperación en tres meses, terminar la liga y viajar al torneo de España de clubes jugando de titular y consiguiendo con su equipo el tercer puesto. Así que Diego volvió aún mas fuerte que antes fruto de un duro trabajo durante su convalecencia.

Al inicio de esta nueva temporada una lesión en el hombro lo dejó fuera del campo de juego y nuevamente Diego se puso a trabajar contra reloj para llegar con su equipo como capitán y llevarlo a los primeros puestos de la liga de Madrid en la primera fase del campeonato.

Por fin tanto esfuerzo y trabajo dió sus frutos, ya estaba jugando en el club y la Madrileña, iba a tener la oportunidad de ser visto y probado con los Leones, pero otra vez el destino le tenía preparada una mala pasada. A días de ser convocado se rompe el peroné jugando con los dragones la instancia final de la primera fase de la liga Sub 18 de Madrid y este balde de agua fría nos deja a todos congelados, por tercera vez consecutiva en menos de un año una lesión lo dejaba fuera de sus sueños. Nos congeló a todos esta situación, a todos menos a él.

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Y es que Diego luego de ser sometido a una operación donde le colocaron placa, arandela y tornillo en el tobillo a solo unos días de ser dado de alta se ha puesto a trabajar ignorando tres lesiones consecutivas que a los jugadores más curtidos les costarían asimilar. Nuestro dragón dejando de lado todo dolor , desánimo y sentimiento de fracaso se pone en marcha de inmediato en busca nuevamente de levantarse más fuerte de lo que ha caído y es aquí donde la historia se convierte en gesta.

Todos los que trabajamos y conocemos a Diego nos sentimos inspirados. En este punto alguien podría pensar que son demasiadas lesiones en poco tiempo, pero los que saben de este deporte conocen que la suerte muchas veces te pone a prueba y se ensaña con los que menos se lo merecen. Y es que Diego juega con la lealtad de la vieja escuela, él juega primero para sus compañeros para su club y luego para él, es el ejemplo de entrega total por su equipo. Así mientras otros pueden poner cientos de excusas y buscar otros tantos culpables o “cuidarse” de no involucrarse lo suficiente en el contacto en los partidos porque tienen cosas más importantes a futuro, Diego en cada partido juega con la convicción de que el Rugby no es para paños fríos. Porque el todo esto lo hizo, lo hace y lo hará sin renunciar a sus resultados académicos sin faltar en nada a sus responsabilidades y sin buscar  culpas ni culpables….sin paños fríos.

Lo mejor es que Diego es nuestro, es dragón y estos años ha forjado su carácter en los valores de verdad y no de papel mojado que muchos usan y predican a su conveniencia. Los valores que hicieron grande este deporte y que se ven más en los ejemplos que en la palabra.

Una historia que puede parecer  algo pequeña pero para los que le conocemos se nos hace enorme, más cuando piensas que el rugby cada día se parece a otros deportes y viene un chaval como este y te demuestra que la filosofía está intacta que no es que seamos mejores, pero si diferentes.

Aquí está tu equipo Diego , tu club y tu gente la que te quiere bien y te esperamos ahora y siempre tienes aquí tu lugar vayas donde vayas  pase lo que pase siempre estaremos para ti, la lealtad es un moneda de cambio que ni se devalúa ni se olvida.

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3 comentarios

  1. ¡Animo Diego! Es un orgullo tenerte dentro de este equipo. Ponte bien rápido que queremos volver verte jugar cuanto antes.

  2. Juan Manuel García

    Animo Diego.
    Tus rivales y amigos del Liceo Francés esperan poder competir contigo y tus compañeros. Queda mucha liga y muchos años para disfrutar del rugby y de los grandes como tú.
    Un abrazo, propio y de todo el Liceo.
    JMGL

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